lunes, 6 de abril de 2009

Profecías y Revelaciones sobre la compenetración del campo magnético del Sol con la serpentínea imantada Tierra Parte 1

Borrador de día de lo que será un paso más hacia la Nueva Era de Luz, Amor y Paz, visto desde los tepuis en medio de la durísima y larga tragedia planetaria. Obra del Autor. Caracas. 2004.

Profecías y Revelaciones sobre la compenetración del campo magnético del Sol con la serpentínea imantada Tierra para el alumbramiento de una nueva, mejor Humanidad. Un Daniel moderno le habla al Arcángel Gabriel a través del Sol (Dios-Andrógino 1441) y recibe una respuesta: «¡Actúa! ¡Vete! ¡Sigue tu instinto!»

“El próximo ciclo de manchas solares será entre un 30 y un 50 por ciento más fuerte que el último, y comenzará un año más tarde, según un pronóstico logrado mediante un innovador modelo de la dinámica solar. Predecir los ciclos solares de manera precisa, con años de anticipación, ayudará a la sociedad a planificar medidas de protección ante las tormentas solares, las cuales pueden afectar a las órbitas de satélites, interferir telecomunicaciones y provocar apagones en redes de suministro energético.

“En su modelo informático, el equipo del NCAR utilizó investigaciones de dicho centro que indican que la evolución de las manchas solares es causada por una corriente de plasma, o gas electrificado, que circula entre el ecuador del Sol y sus polos, con un período de 17 a 22 años. Esta corriente actúa como una cinta transportadora de manchas solares.

“Este modelo está permitiendo a los científicos del NCAR predecir que el próximo ciclo solar, conocido como Ciclo 24, producirá manchas solares sobre un área algo mayor al 2,5 por ciento de la superficie visible del Sol. Los científicos esperan que el ciclo comience a finales de 2007 o principios de 2008, lo cual es aproximadamente entre 6 y 12 meses más tarde que el comienzo normal del ciclo. Se espera que el Ciclo 24 alcance su pico en 2012.

“Analizando los recientes ciclos solares, los científicos también esperan poder predecir la actividad de las manchas solares de dos ciclos solares, o sea, 22 años en el futuro. El equipo del NCAR está planeando presentar el próximo año el pronóstico del Ciclo 25, el cual tendrá su pico a principios de la década del 2020.”
Crédito: http://www.electronicafacil.net/archivo-noticias/ciencia/Article4393.html

"Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprender su significado, apareció de pronto delante de mí una figura semejante a un hombre; y oí una voz humana que venía del río Ulai y que decía: ‘Gabriel, explícale la visión a este hombre’. Entonces él se me acercó. Yo me asusté, y me incliné hasta tocar el suelo con la frente, pero él me dijo: ‘Hijo de hombre, ten en cuenta que esta visión se refiere al fin de los tiempos’..." (Daniel 8:15-17)
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Arcángel_Gabriel

"Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entineda) entonces los que esten en Judea huyan a los montes...porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá...Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol de oscurecerá, y la luna no dará su resplandor...De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca." (Marcos 13:14,19,24,25,26,30; Mateo 24:30, 31,34)

"Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas.....Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca." (Lucas 21:25,28)
Fuente: http://144000.net/espanol/las_profecias_de_el_libro_de_daniel_explicadas.htm


Explosión solar. Un primer plano de mancha solar en luz ultravioleta, tomada por la nave espacial Trace.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Mancha_solar


Y el león le hablaba al Sol y el Sol le escuchaba pues la observación de la Tau estaba a su lado.
Si a eso vamos sincera y realmente con la verdad en la mano y el honor de por medio
decididos a unir nuestras voluntades y mejores deseos
para salvar al planeta y liberarlo de todos los males que la aquejan
darle una cara nueva fresca jovial y radiante
fuerte serena optimista segura de sí misma
para que pueda resurgir como el Ave Fénix del compost de eventuales detritos y cenizas
enmendar y corregirse con el fin de superarse
resucitar metamorfoseada
y más nunca morir con las tripas reventadas
ir al grano y dejarse de bolserías: ir hasta el alquímico Andrógino 1441=1.44.1= Dios 1.
hacer contacto con el Universo #10 de Ometeotl
presenciar y celebrar el Renacimiento del Sol Padre-Madre-Nuestra-de-Luz-Maravillosa-e-Intangible
en otras palabras sintonizar la radio y la tele del Altísimo y de su Serenísima
las emisiones de radiofrecuencias de elevados universos paralelos
acoplarse al campo magnético de nuestra estrella Helios
bailar pegadito con la magnetopausa la magnetósfera la ionósfera la biósfera la atmósfera la exósfera
el viento solar y los cinturones de Van Allen
la Atracción y Repulsión Cósmicas
las manchas del sol iguales a manchas de jaguar leopardo león tigre y demás del género panthera
la fuerza vital de Adonai –su KA Mayor y Primerísimo- para convertirse en el AKH Imperecedero
elevar un Mantrâ de Amor y no perder de vista los redondeados y redondos Códigos de Buenaventura
1441= 144.1= 1= El Sol Es. Si se le llama por su Santo Nombre: Amor. Piedad. Comunión. Ampkh3.
1441= 14 (Sol) + 41 (Osiris-Orión). Y 1440 + 1. ¿Debemos vincular nuestro Sol con la constelación de Orión pues de allí recibe la señal gamada? Es lo que señala el Or döøõ Khan, el Oráculo de ORØ.

Râis. Cruz Apokalíptika de Signos Vivos para la Nueva, Mejor Humanidad sobre la Tierra. Ideas del Autor. Caracas. 1998/2007.









Lo que Robert Charroux, René Schwaller de Lubicz, Maurice Châtelain, Robert Bauval, Maurice Cotterell, Adrian Gilbert, Graham Hancock, Andrew Collins, Cyril Fagan, Donald Bradley, Rupert Gleadow, N.C. Lahiri, Nick Anthony Fiorenza, y otros doctos eruditos que en este momento escapan a mi memoria, a quienes leí y soboreé años atrás en inglés y en español; lo que Zecharia Sitchin y Ahmed Osman, dos sabios, originales, tenaces, intuitivos historiadores e investigadores, a quienes desde acá, especialmente al segundo, agradezco su reconocimiento hacia nosotros y aprecio en alto grado su justa generosidad, osadía y valentía por haber puesto en su lugar correcto las trágicas y sacrificadas figuras de AkhΩenâten-Moshê, Nefertiti y TutankhΩâten; y cuanto he venido sabiendo últimamente por Albert Slosman y Patrick Geryl, con sus eruditas pesquisas en el reino de las matemáticas, geometría, arqueoastronomía, traducción de manuscritos y jeroglíficos egipcios, etc, pues yo también, a mi manera, décadas atrás, llegué a verdades y conclusiones parecidas a las de todos ellos. Sin ser un experto en criptografía, lenguas vivas y muertas, matemáticas, numerología, arqueología, astrononomía, astrología, simbolismo, percepción extrasensorial, geografía, historia, química, física, mecánica y biología, he dado con algunos códigos claves y velados misterios en los cuales he ahondado muchísimo todos estos años desde 1963. Sólo quisiera que se hiciera un acopio de lo observado, encontrado, examinado, profundizado y vuelto poesía por mí para que en el futuro, cuando ya no esté más por acá, sea útil al género humano. Como estudiante que soy del Arte –real en esencia, ligado a procesos cósmicos, trascendentales y esotéricos- pienso que lo que capta el cerebro derecho por medio de imágenes, figuras, con o sin reflejos, solas o agrupadas, llega a velocidad supersónica a ciertas áreas del cerebro (corteza cerebral, encéfalo, médula espinal, neuronas, filamentos de ADN) que las procesa y relaciona malabarística e intuitivamente en un triz. Lo que el matemático computa ya el artista y el místico lo vio en un santiamén e impensadamente. Cuando lo percibido mentalmente proviene del reino de la inspiración es posible, como en el caso de Nikola Tesla y otros superdotados, que sus visiones e inspiraciones se materialicen en cuestión de minutos sobre papel o cualquier otro vehículo de comunicación, aunque a veces resulta difícil recordar, fijar con precisión lo percibido a gran velocidad. Por eso, ahora que el hombre logró reinventar la cinta magnética, la memoria y recordación inalámbrica (en lo cual trabajaron Maxwell, Hertz, Tesla, Edison, Bell y Marconi) y la impresora es más fácil que antes hacer el puente y crear el vínculo sacro entre idea, símbolo, concepción e inspiración, la visión genial y relampagueante y la concreción, sujeta a impurezas y degradaciones dimensionales. Todo esto nos hace pensar que mientras más sutil, ligera, liviana, instantánea y fulgurante sean la idea, la noción, el pensamiento, la percepción y su plasmación y yanguización mejor para la civilización ya que de esa manera el cerebro derecho receptor y el cerebro izquierdo emisor trabajarán mancomunada y armónicamente. Esa es una de las razones para haber continuado con mi búsqueda de la clave «León-Sol-Septil» que originalmente, basándome en los signos y las figuras de las constelaciones como en doctas imágenes religiosas, herméticas, alquímicas y geométricas comencé hace más de una década.
Código 7237-Desarrollo de los Grandes Cambios a venir a partir del 2012. Ideas del Autor. Caracas. 2009.

Código 7237/Código León-Sol-Septil-Serafín. Considerando el profundo anugama presente en los próximos tiempos cuando nos embarcaremos hacia una civilización superior (la Nueva Era de Oro Espiritual y Material), mi investigación tomó un camino inesperado. Terminé el primer libro de Patrick Geryl. ¡Fantástico! Y, hoy, 30 de marzo del 2009, llegué a la siguiente conclusión: el león, además de identificarse con el signo de Leo es también el símbolo para el profeta Daniel y el serafín melenudo con la boca en forma de corazón representa al Arcángel Gabriel. Ambos codean al Sol, centro, sustento, foco de vida y principal base de referencia en nuestro sistema solar. Es la revelación por excelencia. He sumado entonces a la vieja clave «León-Sol-Septil» la figura seráfica que da la cara, andrógina, maga, curandera y artista, de Gabriel, la «Fuerza de Dios», el melenudo Serafín Aguador al que se le hace acompañar por el cuerno de la abundancia y quien vigila la entrada del Edén. La imagen del león la he estado utilizando hace más de una década, en ella está inscrita un mensaje oculto y profético, revelador y elevadísimo, como fueron los sueños que tuvo el profeta Daniel e hicieron de él un gran onírico: entiende quien se deja inspirar y conducir por el Gran y Soberano Viento de Todos los Soles. Por lo tanto, habrá que llamar ahora esta figura: «León-Sol-Septil-Serafín». Pienso que cuando uno/una está componiendo algo y se conecta con el pulso del cosmos lo que sucede alrededor, al exterior, vale, sirve, es clave, está en Ley, y por algo llega a nuestra mente, ya que resuena con el Gran Todo y se enchufa con el tomacorriente en nuestro ser interno. Si se está concentrado en lo que se está haciendo -como chupando de todas partes-, vibra en la misma onda y frecuencia cósmica de Dios, el Supremo e Infatigable Autor. El estado numínico, de concentración total y absoluta atención y percepción, lo advertí clara y agudamente por primera vez en 1962, en Harvard y en Prangins, y no me canso de explicarlo. Cuando sucede pasa un tiempo, un compás de espera y decantación, para que la inspirada obra llegue a los demás, se comprenda, satisfaga y utilice. El trabajo crístico tarda unas cuantas rondas.

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Código 7237/Código León-Sol-Septil-Serafín. Etapas del doloroso Parto de la Nueva Tierra. Luz vs. Tinieblas. Pasando del Sol Herido y Oscuro a la Nueva Era luciferina. León Áureo-Sol Multicolor-Septil Fucsia-Serafín Magenta sobre nuevo fondo estelar amarillo. Ideas del Autor. Puerto La Cruz-Caracas. 2009.

El ser, un apéndice del Ser Supremo de las Galaxias Unidas, Interconectadas, Interdependientes e Interdimensionales, es lo más puro, inefable, potente y extendido que hay que hasta las casi inalterables leyes cósmico-mecánicas y cósmico-biológicas, que de absolutamente fijas no tienen nada, se inclinan ante el Gran Espíritu y pueden voltearse, cambiar su interior y graduar su proyección, influencia y alcance si lo requiere la Voluntad Suprema por causas que sólo ÉL conoce al dedillo. Por eso, sé que el próximo Khristos-Âten, el undécimo, por instalarse en el Ombligo de la Tierra en el segundo semestre del 2012, en virtud de su excepcional vibración (11) nada fortuita sino más bien providencial -porque será el undécimo en instalarse desde que la Tierra comenzó a civilizarse gracias a los extraterrestres millones y millones de años atrás-, podrá atenuar los próximos cataclismos y enderezar la espina dorsal y el esternón de nuestro orbe enfermizo para que la purga, curación, transformación, transmutación y conversión a nivel general se realice sin tanto dolor, grado por grado, paso a paso, para que suficientes almas puedan sobrevivir y transmitir a sus descendientes el arte, la ciencia y la metafísika. Pero todo dependerá de nuestra parte por dialogar con el Sol, de corazón a corazón, para que la fritura solar”» no sea total y la criatura llamada Tierra pueda sonreir pronto de nuevo. A este respecto doy los siguientes Códigos de Buenaventura Integral.

En el Código 7237 (72X37=2664; 72+37=109; 23 del medio de 7237) muestro la existencia de una relación muy estrecha y sincrónica del Zodíaco y la Eclíptica con el campo magnético polar de nuestro Sol y las funciones de las superglándulas polares del sistema endocrino, como son la glándula pineal y el cuerpo pituitario, que activan cual resonadores magnéticos la espiral desde la coronilla y los septiles de los chakrâs superiores y polares. Todo depende del Sol iridiscente y su radiación. Vamos hacia la irisación (el «puente de luz») que vendrá gradualmente al pasar de un estado a otro, de una civilización a otra, mismo si hay dolores de parto. Eso está por suceder cuando el Sol Equinoccial se traslade de los Peces al Aguador. El número 72 es un número redondo (redondeado) mientras que el número 37 es un número primo y epicúreo. Al sumarlos o unirlos llegamos al UNO: 72+37=109=1. En muchos de mis cálculos el valor ultraracional y místico a la vez del número 1/UNO aparece una y otra vez. También el 109, el 1, el 37 y el 90. Lo que viene será un cambio capital, único, el fin de una Ronda Zodiacal de 25.920 años. La Humanidad debe vibrar más clara, inteligente, exquisita, poderosamente, para que se acerque a Dios, el Uno Centella. El primario número 37 (37=3+7=10=1) entró en mi pantalla mental en 1994, mientras vivía en Madrid, e ipso facto, sin mediar porqué, le di el nombre de: Ojo de Horus o Doble Ojo de Dios No. 37- y lo relacioné con la glándula pineal y los cenitales y relampagueantes estados de conciencia. El oro y la púrpura del elevado y melenudo ser etérico del Código 7237 (72÷37=1.945.945.945.959.459.461), que representa a la vibrante constelación de Akuario, nos señala que habrá un nuevo campo magnético terrestre, que surgirá una nueva Era o Sol muy azul e irisado, muy superior al actual. En este momento, Neptuno, exaltado en Akuario, se halla en Akuario. Como las 2 figuras seráficas no se dan la espalda sino que miran de frente, una junto a la otra, separadas por el Sol, la nueva Edad -Sexto Sol-Ahau de Oro- será distinta, más equilibrada, armónica y ecuatorial, de lo que aparentan los felinos Âkhêrus dándole la espalda a Akhêt (ver acá) en el famoso, documentado y bellamente ilustrado papiro de Ani, «el escriba real verdadero, escriba administrador de las ofrendas divinas de todos los dioses» la versión más conocida del Libro Egipcio de los Muertos (además de las de Ja, Iuya, Un), explicado por Slosman y Geryl. También mientras Neptuno, señor de los océanos y los líquidos en general, esté transitando por Akuario hasta comienzos del 2023, mucha agua correrá y se desbordará por el orbe. En el 2016 Neptuno llegará a 15º del Aguador, el Punto del Ángel. Será un año crucial para el diálogo Cielo-Tierra. Los Superiores deberán entrar en nuestra vida forzozamente y evacuar a mucha gente usando diferentes técnicas (teleportación, abducción, levitación, viaje astral, portales interdimensionales, etc) y mantenerlos lejos de los desastres hasta que el aire sea soportable.* El planeta se volverá de un azul sin parangón pero eso no ocurrirá de inmediato. Calculo que sólo cuando termine en 2039 el último de los 520 años de la Cuenta Larga del calendario maya (estamos en la décima subfase del «Ciclo del Águila Blanca» de 52 años que principió en 1987), y coincidirá con la entrada de Plutón en Akuario, apenas comenzaremos a ver los primeros frutos y flores del Proceso. En mi escrito de 2004, El Refugio anti-todo, antiparabóliko y subterráneo, de Guayana, describo lo que habrá que hacer del 2012 en adelante cuando sucederá el primer trancazo geomagnético y geofísico que si no acaba con la Tierra, toda su población y sistema de vida, sí desencadenará la furia de los elementos. Habrá que prepararse, esto ya no lo para nadie ni nada, sólo una intervención divina. La actual crisis global económica, financiera y energética, acrecentando el desempleo, son el preludio. Todas las monedas caerán al suelo cual naipes. Paralelamente vendrá la catástrofe alimentaria, comunicacional e informática. Lo que entre y salga por los polos será crucial. Es lógico que los huecos árticos y antártidos regulen el electromagnetismo terrestre y muy malo que el orbe esté perdiendo su campo magnético o desmagnetizándose pues el máximo solar puede quemar el magnetrón planetario.

L’Annunciazione. El Arcángel Gabriel. Simone Martini (1284-1344). Detalle del tríptico. Siena.

La A37. La imánica e irradiante Puerta Avatárika. Algo me dice que la clave de todo está en el Sol pero también en el Sol en el Centro de la Tierra y en nuestro sol interno individual y nuestros recíprocos campos magnéticos. La clave reside en el diálogo entre el Uno Divino y su representación máxima a nivel de nuestro sistema solar (el Sol) y el Uno Local en la Tierra y el Uno en cada uno y una de nosotros y nosotras. Un diálogo directo, sincero, humilde, entre Sol y sol debe coexistir para bien general. Nuestro sol interno es opaco, ya no es puro como al principio, está sucio, infectado, fétido, corrupto, deficiente, debilitado, impotente, sin la fuerza magnética y actínica de su Gran Homólogo celeste, que cuando lleguemos pronto al máximo solar entre 2011-2012 el desequilibrio en este diálogo será insostenible. ¿Se explicaría por la alarmante «anomalía sudatlántica», la creciente preocupación por la acelerada «impotencia» del campo magnético terrestre que nos inclina a pensar en una nueva inversión de los polos aunque en 1.500 ó 2.000 años? ¿Radicaría allí la «falla», la «caída», la «explicación semántica» de la expulsión del Paraíso y el porqué de la calentera o arrechera del Sol, por no estar a la altura del diálogo con él? Si pudiéramos ser un grupo social más homogéneo, precipitar y proyectar con rezos, mantrâs, yantrâs, mandalas, suficiente fuerza solar espiritual interna, hacer que cada persona-ser fuera un sol, brillante y radiante, generoso, libre de egoísmos y crueldades, con todo lo que eso conlleva de vida, luz, calor, energía, radiación positiva y benefactora, la maldad en la Tierra quedaría neutralizada, el colérico monstruo depredador del Frío, atado de pies a cabeza, manso cual corderito. Creo en la dulzura, la magia blanca y recíproca del amor, el Eterno Femenino del cervatillo. Lo que transmite la revelación profética de este Daniel moderno, al igual que otros leones y leonas, es que anuncia por medio del Serafín Gabriel el parto de una nueva representación de Gaia-Afrodita-Astarté-Artemisa-Fátima-María Santísima sin que ésta deba perecer necesariamente antes. La clave la tienen los IMANES, los GEMELOS, MELLIZOS, HERMANOS, ESPOSOS, el AMOR (VENUS), la SOLIDARIDAD, la UNIÓN Y COORDINACIÓN ENTRE POLOS OPUESTOS. Esta ecuación la he estado imaginando, mostrando y manteniendo una y otra vez de muchos modos, como en Tikal. Para llegar a la cima de la pirámide escalonada maya hay que pasar por la vocal y angular “A”, el Aléfℵ, la letra madre y raíz por excelencia. A sus pies está el 37, cual perro Labrador Retriever. A través de la síntesis alpha-thêta y un influjo solar fuerte y permanente, magnético y resonador, podremos llegar al monumento, guarecernos en la cima del Leviatán y respirar los inciensos del copal, la mirra, el sándalo, el loto y el cedro. Al escalar nos topamos con los Gemelos, las Almas Gemelas, el signo venusino o ankh (de donde proviene el símbolo químico) y el 373 ó 13. Los Gemelos tienen por delante al KÁ y la hierogámica ARMONÍA 144 que los conduce al ara en la cripta secreta. En la última plataforma está el fibonacciano 377 apuntando hacia la Estrella de Oro, la Ecuación de Drake y la Resonancia Schumann. Tikal es parte del Cielo. Creo en lo que hallaron Slosman y Geryl aunque mi cálculo y percepción no fueron obras de la Astronomía, la Arqueología y las Matemáticas, sino de una conjunción simbólica, numérica, espiritual, esotérica, dionisíaca y mística propias. La importancia de Venus es real y obvia. El aspecto milagroso de Venus-Artemisa concreta la parafernalia de Orión, en el medio, entre Tikal y la Maestra Ginebra de Pegaso, multiplicando energías místicas (41X1X81=3321=9=0 ó 33:21=M∴M∴), para que suficientes almas buenas compenetradas con la Luz y el Santo Grial del Ser Supremo se liberen y se salven. Con tal que haya por lo menos un 1% de la población total (sesenta y seis millones en 2009) o un 10% (seiscientos sesenta y seis millones en 2009) de personas buenas, amorosas, afortunadas, prácticas y luchadoras, resueltas a crear un mundo nuevo y vibrante para que las nuevas generaciones tengan un HOGAR, será suficiente! ¡Manos a la obra!






















Tikal Nuevo 37-373-Armonía-144-377.
Obra del Autor. Caracas. 1996-2007.


Números Mágicos. En Prangins, a los 19 años y pico, a medida que hacía mi recorrido iniciático y alcanzaba más y más grados esotéricos iba sumando cada vez más años a mi edad adolescente. ¡Así fue cómo, tras ahondar mucho en mi búsqueda y pasar horas escribiendo sin parar, repentinamente y sin previo aviso o cálculo, decidí pegar un brinco y cumplir 60 años! Nunca olvidaré esos instantes pues de ahí en adelante la carrera se hizo meteórica. Después cumplí 100 años, 120 años, 150 años, 450.000 años. Luego, unas semanas después, pegué un salto inmenso hasta rozar los 13.000.000 de años y de ahí pasé a los 26.000.000 de años. En menos de un año (1962-1963) recorrí a velocidad taquión millones de años. Entonces me paré un tiempo largo que duró algo más de dos décadas. A mediados de los ’80, junto a Linditi, pegué otro salto cuántico y llegué a los 37.000.000 de años. Me estacioné ahí hasta que crucé los 234 milones de años, iguales a 9=0. Lo curioso de esta maduración y envejecimiento o rejuvenecimiento espiritual y mental son las cifras simbólicas que me impresionarían por su significado oculto. Con el correr de los años me interesé en profundidad en los sapientes conocimientos celestiales, matemáticos y simbólicos de los lejanos antepasados sumerios, akkadios, mayas, hindúes, egipcios, atlantes, muanos, y comprobé que algunas de estas cifras eran las bases de muchos de sus cálculos científicos y religiosos. El sexo y el erotismo me abrieron las puertas del cielo así como el óvalo, la elipse, el círculo, el cuadrado y el triángulo. El número 13 resultó una obsesión a partir de 1963. Al igual que el 11, que inserté impulsivamente en Violeta Siete, en París, la visionaria obrita amarilla que luego ampliaría en México D.F. Por eso, al descubrir las culturas precolombinas en 1963-1964 no me costó mucho entenderlas y apreciarlas y sentir una gran afinidad con ellas. Su numeración, calendarios y arte me parecían lógicos y fascinantes. Me atraía en especial la cosmología maya. Su representación del cero (concha o caracol) me hacía vibrar ya que había llegado a ver algo parecido cuando igualé la cuca reina y el útero a una elipse irradiante, partida por la mitad por una línea sinuosa, o con cometas y círculos concéntricos. De inmediato vi que los pueblos de América Central y México tenían mucho en común con los de Medio Oriente, India, Extremo Oriente. También me sorprendió saber que el calendario maya había comenzado su presente ciclo de 5.125,36 años el 11 de agosto del 3114 (o -3113, dependiendo de cómo se computa el Año 0 cristiano), ya que varios meses antes de saberlo había estado trabajando sobre el valor 13:31 en Caracas. Cuando hurgué en el asombroso mundo maya la fecha fatídica y temblorosa del 21-12-2012 no estaba de moda aún. Sigo fascinado por los glifos, nombres calendáricos, deidades, la poética y vibrante literatura maya.

Sólo ahora, 46 años después de 1963 (otra vez el 1: 46=4+6=10=1), comienzo a entender porqué repentinamente pasé a los 13 millones, más tarde a los 26 millones y finalmente a los 37 millones de años. Porqué le doblé la cantidad al 13 inicial y luego le sumé sólo 11 al resultado es un misterio que está dejando de parecer absurdo o inexplicable. Este valor 13/11 ó 13:11, que más bien es 13 horas 11 minutos, igual a 1:11 PM, me sigue pareciendo insólito por varias razones, entre las cuales está 11:11, que por motivos que aún ignoro relaciono con el supercúmulo de Hércules. Retomando la secuencia 13+26+37, ésta es igual a 76=7+6=13. Con lo que queda subrayada la importancia del número 13 que si pegamos los dos dígitos (1+3) obtenemos la letra B (Beta) que sugiere que una fuerza femenina muy poderosa, fértil, magnética, hipersensible, diría yo, se sumará a la cosmovisión en pleno desarrollo en el planeta. En suma, con el 13 arranca la cuenta millonaria y al final, al sumar los 3 valores, regresamos al 13 que es finalmente 4 (13=1+3=4). 4 es Base, Casa, Tierra. 4 son también los Grandes Arquitectos, Formadores y Generadores del Popol Vuh. Siempre pensé que, a pesar que el 12 es el Número del Todo, la base y doceava parte del círculo (30/360), nunca me di por satisfecho hasta que comprendí que 13 es SOL. ESTRELLA. ÂTMAN. El SOL OCULTO EN EL SER ÍNTIMO. Por eso, el Tremendo Arhat o Buddha tiene siempre 12 apóstoles para diseminar el Evangelio de la Verdad. Es automático: 12 llama a 360 pero todos giran alrededor del centro en el medio, 13 ó 1, Tres en Uno y Uno Trinidad.

La secuencia millonaria 13-26-37 no era fortuita ni una loquetera. Pero sólo ahora, al estudiar el ciclo de las manchas o explosiones solares de 11 años y pico de duración media y los períodos orbitales del ecuador solar (26 días) y los polos solares (37 días), es que estoy entendiendo la secuencia que cuando se originó me sonó cuerda pero sin más. Quizás deba comenzar por la cifra 450.000 años porque aquí fue cuando se generó el segundo gran salto cuántico que constituyó la nueva plataforma celular y cronológica del resto de los años (19-60-450.000-13.000.000-26.000.000-37.000.000-234.000.000). Alrededor de esa época prehistórica (450.000 años a. de Cristo) comenzó a concretarse la primera serie de híbridos humanos creados por extraterrestres que resultó fallida. Si es así, estos saltos cronológicos representan una especie de clave genésica-astronómica-numérica-celeste-terrestre-simbólica que deberá ser descifrada. Fue sólo cuando pasé los 450.000 que pegué el salto más grande hasta el 13 millonario. Cuando se dice 13 inmediatamente se piensa en la Luna, las 13 lunas del calendario lunar anual, en Selene-Diana-Mâ. Ergo, durante la aproximación de la Kuarta Luna a la Tierra se generó un cambio metamórfico global que desencadenó un gigantismo y monumentalismo, se suscitó una revolución y probablemente una reversión geográfica, geomagnética, geofísica climática, en tiempos de Mu, que la hizo desaparecer. La secuencia 13-26-37 debe tener otras conclusiones que la que doy acá. Eso creo. Abajo copio la pirámide celular y parte de las anotaciones que hice del 20-8 al 25-8 de 1963. En fin, no sólo investigué al revés y al derecho el 13 y el 360, el 1 y el 90, el 0, el 01 y el 10, el 11, el 144, el 444, el 13 y el 31, sino varias series de dígitos, y al comenzar a pintar y a leer en 1963 La Civilización Maya de Sylvanus Morley, un verdadero clásico, y los números de la extraordinaria y emocionante revista parisina Planète, sobre los otomíes olmecas, maya-quichés, toltecas, aztecas, zapotecas, teotihuacanos, tarahumaras, oaxtecas, etc, todos mis fusibles saltaron, escribí Violeta Siete, y una pila de libros al unísono. Tuve entre los 19-22 años un verdadero derroche de semen mental. Por muchas razones llegué a la conclusión que cuando los Antiguos se fijaban con especial atención en una figura, signo, símbolo fonético y silábico, ideoglifo, cálculo numérico, etc, es porque éste tenía un valor, un peso atómico y celestial definido, crucial, particular, importante para ellos, su sociedad y su mundo. Lo que nos toca espiritualmente no sucede por simple azar o mero chance. Es un eslabón más, un vínculo más entre el mundo invisible y el mundo visible, entre lo divino y lo humano, entre el más allá y el más acá, y todo, absolutamente todo, resuena, reverbera, está interconectado milagrosamente.

La inolvidable Nube de Orión. Porqué, en primera instancia, salté de los 19 años a los 60 años es algo que aún me deja perplejo, sabiendo ahora que el 60 era el número-raíz sumerio, 6 veces más pequeño que el círculo de 360º, 60 los segundos de 1 minuto, 60 los minutos de 1 hora y 1440 los minutos de 1 día (1440=60X24). Luego, cuando esta última cifra -1440- llegó a mi conocimiento años más tarde, se convirtió en un enigma pues vi que no podía separarse de 1441 que consideraba su superior y que ahora entiendo porqué. Cuando el número 60 me vino bruscamente a la mente de menta no vacilé, la inscribí en mi diario. Luego, siendo 19 el año básico y punto de partida de mi extraña cronología, y una cifra crística y solar (19=1+9=1), reflejo de Hermandad, como lo señala el Tarot de Marseille, más atónito quedé. Porque 60-19=41. Años después, en 1996, tras finalmente calcular y armar el Or döøõ Khan, el Oráculo Cuadrado y Cruzado de ORØ, la axial Casilla Central del Tablero resultó ser la número 41, siguiendo un recorrido serpentino, zigzagueante, que comienza arriba a la izquierda (Tikal) y termina abajo a la derecha (Ginebra), para un total de 81 Casillas (9X9), más 9 Virtudes, 9 Dimensiones, 9 Komandos Superiores y 9 Komandos Inferiores. Y no sólo eso. ¡Sino que el símbolo de Osiris (y de paso Orión, pues uno y otro van juntos así como Canis Major va con Isis) resultó ser el electo por fortuna y azar ontológico para quedar ubicado en la axial Casilla 41! Cuando esto sucedió me quedé tieso, mudo, maravillado. Era increíble porque después de todo lo que yo sabía sobre esta constelación y lo que me había acontecido con Orión desde mi juventud me parecía que esta adjudicación no podía ser sino obra del Destino o Dios. Inmediatamente y quizás sobre todo vi a Osiris como Juez del Tribunal del Kamma, el Señor Verde de Turquesa, Moldavita y Esmeralda, que preside, con Anubis a su lado, el mundo de los difuntos, el singular y trajinado paso de transición de las almas yendo de la hora del Poniente a la hora del Alba y tienen a la luz, el rayo y el verbo de Orión como tela de fondo, compás, brújula, vela y liberación in extremis. El Señor Verde del Despertar Espiritual, Axis Mundi.

El Sol salió favorecido para la Casilla 14. De aquí entonces, de la unión de Osiris con Sol, proviene el central, meridiano, número mágico 1441 (1441= 1+4+4+1=10=1; 14-41; 14+41=55, perteneciente a la décima o yódica Secuencia de Fibonacci y correspondiéndole por añadidura a la letra hebrea yod el valor numérico 10, un resultado nada fortuito para los cabalistas. El número 10 (y claro el 1) también ha sido una constante en mis solitarias investigaciones numéricas y numerológicas. Lo considero el Número Divino por excelencia, el del Orgasmo de Dios. Esto lo vine a saber con el tiempo porque en un principio mi firma era un triángulo equilátero (¡ver "Cosmología Maya"!) rodeado de un círculo que representa a una pinga excitada y erecta y un coño plácido y envolvente. Así fue cómo con acrobacia mental llegué al Número Divino y a ver todo en la Naturaleza como el resultado de un juego, una fusión, entre lo masculino y lo femenino, la flecha y el blanco. Con el correr de los años, puse un punto en el medio del triángulo y del círculo: un toque solar, atómico, unicista, que integraba volúmenes opuestos. Con razón el 10, es decir, una raya o barra más un óvalo o puntito conforman la base del lenguaje cibernético, críptico, sexual, genético, del idioma maya. Esto lo descubrí no tanto metiéndome de cabeza en el mundo frío e impersonal de las matemáticas (la materia que más quebraba en la escuela) sino en el gráfico y expresivo del sexo, el sacro arte erótico de India y Japón, la caligrafía, la naturaleza de las cosas. Mientras más vivo más absorto quedo con lo que gira y luce a mi derredor.

Entre 1962-1996, antes de descubrir a los sabios investigadores e historiadores nombrados al comienzo, llegué a descifrar los misterios de muchos símbolos, ideoglifos, pictogramas, figuras, imágenes, estelas y edificios sagrados. El joven jugador Kadonai de Âkliris, en Orión, me guió hasta la Cámara Secreta del Rey Osiris y su hermano gemelo, el Gran Mago Tut.Ankh.Is o Tutankhis (Casilla 50). Tras revisar lo que escribí años atrás en el Manual de Kadonai, casi que afirmo que Âkliris yace en el Complejo de Nubes Moleculares de Orión, o Nube de Orión, una región de intensa concentración estelar de la que son parte: M42, La Gran Nebulosa de Orión; M43, La Nebulosa de De Mairan; M78; El Bucle de Barnard; B33, La Nebulosa Cabeza de Caballo (aparece en la portada de una de mis obras); La Nebulosa IC 434; NGC 2024, La Nebulosa La Flama (¿será la que mencionan los mayas? ¿o todo el conjunto molecular?); La Nube Molecular de Orión 1; La Nube Molecular de Orión 2. Âkliris no está tan lejos de Al Nitak. Hasta allá llegó en fracciones de segundos luz Kadonai tras ser concebido en el cuásar Tåra de la Cabellera de Berenice. Desde Âkliris él se desplazaba en un ovni o en una merkaba hasta Canis Major y Monoceros, como la que aparece en esta página.

La Nebulosa de Orión es un ejemplo de incubadora estelar como dice la Enciclopedia Wikipedia. En el Manual muestro que el Maestro Karkirón, Guía Galáctico y Médico Principal de Orión, quien operó a Kadonai y lo reensambló para que pudiera viajar con físico de terrícola cobrizo a la Tierra, pertenecía a la Orden de Isis (Casilla 42). Finalmente, ahora, gracias a la espectroscopía electromagnética y la espectroscopía astronómica, estoy en capacidad de ubicar en la 3D o Tercera Dimensión el oriónico refulgente sistema solar de Âkliris=Âk-liris y establecer el significado del nombre «Âkliris». Además de «El Ojo de Iris», «El iris del ojo», «El ojo del iris, lirio acuático», la raíz Ãk-Âk-Ak, en sánscrito, sumerio, vasko, maya, kechwa, significa: ojo, agudo, remedio, cura, sacar afuera, aire de fuego, oxígeno, brillo, fabricación, lugar, punta, esquina. Mientras que la palabra «Liris» no debe ser otra que un potentísimo espectrógrafo estelar: Long-slit Intermediate Resolution Infrared Spectrograph, las siglas en inglés para LIRIS, el aparato sofisticado instalado en el Observatorio de Astrofísica de Canarias en La Palma para el Telescopio William Herschell, con el fin, en dos palabras, de ver lo invisible, lo cual ya ha dado excelentes resultados. Gracias al espectrómetro óptico sabemos mucho más acerca del cielo. La espectroscopía se usa en los campos de la astrofísica, química, arte, radioastronomía, radiocomunicaciones, medicina, acústica, pues detecta, mide y estudia las radiaciones, ondas, frecuencias vibracionales y campos electromagnéticos. ¡Dios mío, cuánto capta el espectro de emisión y absorción de Tu Espíritu Divino!
Merkaba. Vehículo de transporte cósmico. Fuente: http://blog.libero.it/ArchangeloMichele/4832062.html.

Caracas, marzo-abril del 2009 Primera Parte