domingo, 6 de diciembre de 2009

¡El Horla viene!

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Chronos-Saturno devorando a uno de sus hijos. Francisco

de Goya y Lucientes (1749-1826). Museo del Prado. Madrid.


¡Levántate, humano, carajo, párate, apúrate, que el inhumano viene y no te debe agarrar en pijamas! ¡Lo inhumano y la deshumanización están en camino, ¿acaso no las ves o estás cegato?! Las peores pesadillas y alucinaciones premonitorias de Edgar Allan Poe, Guy de Maupassant, Robert Louis Stevenson, Friedrich Nietzsche, Francisco de Goya y Lucientes, Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso, Edvard Munch, Howard Phillips Lovecraft y Stephen King están por incorporarse de sus sarcófagos y dejar sus tumbas y tú, humano, holgazán e irresoluto, necio, abusador y destructor, debes vetarlas, cancelarlas, exorcisarlas, ponerlas a raya, atomizarlas, porque si no muy poco quedará de pie en tu mundo frívolo y decadente. Apenas mutantes monstruosos, deformidades, aberraciones, horrendos espectros fantasmagóricos sin alma, deambulando sin rumbo como zombis.


¡Despierta, humano! ¡El Horla viene y no será sino para descabezarte! Quizás no lo percibas a primera vista pues se puso ahora una cabezota llameante que lanza rayos y centellas, anda por los aires y está más loco, desajustado y empecinado que nunca, aterrorizando y sembrando el pánico a su alrededor. Está sediento de tu sangre fresca y orín y muy rabioso, tal es la sed de venganza y odio que tiene por dentro porque no ha podido lograr en todos estos eones lo que deseaba que sucediera a como diera lugar: ¡rasparte en un triz!


¡Ármate hasta los dientes, humano! ¡El inhumano quiere derribar tu puerta, destruir todos tus artefactos electrodomésticos, poner tu casa patas arriba y no dejar piedra sobre piedra, revolver y cagarse sobre tu comida que le parece absurda, matar sin piedad a todos los tuyos, anular tu raza y tus genes, todo lo que huela a ti pues para él tú eres una pestilencia. Está en su programa demencial y cronografiado borrarte de la faz de la tierra y volver trizas el planeta que ocupas ahora pro tempore porque te lo prestaron por si no lo sabes todavía y eso a él le sabe a escrófula.


¡Por última vez, humano, no te estoy gritando por nada, estás en peligro! ¡Tienes que ver cómo haces para no perderlo todo en un santiamén y regresar al canibalismo! ¿Por qué tú y los tuyos no se ponen de acuerdo, acaso se quieren destruir a sí mismos? El Horla viene y no siente sino abominación por ti, tú lo pones a bufar, rugir y mugir cual toro excitado y furioso y no descansará hasta verte completamente ido y torcido como un alambre. ¡Haz algo rápido, humano, el Horla ya cogió su nave y se enfila hacia la Tierra que aspira a convertir en un gigantesco holocausto y pozo séptico! Si no haces un gran acto de contricción y te enmiendas de corazón no podrás enfrentarte al Horla pues él es muchísimo más metálico, electrónico y paranormal de lo que te imaginas y sin mucho esfuerzo te imantará y chupará la médula de los huesos y carbonizará en minutos. Después los zamuros del espacio vendrán a recoger tus restos, lo que quede de ti, sin tu Venecia, Perugia, Agra, Giza, Machu Picchu, Canaima, Petra, Uluru, Boulder, París, y pare de contar. Estás a punto de perder lo que en algún momento de genio creaste y quisiste. ¿Será que no eres capaz de ver más allá de tus narices? ¿Perdiste tu olfato de guerrero sioux, tu ojo de lince, tu prestigio de tigre, tu sabiduría griega, tu oído canino, tu paladar de sibarita? Es posible y prefiero no pensarlo mucho porque Némesis no se aguantará mucho más. Llámese Ajenjo, Hercólubus, Planeta X, Barnard, Nibiru, Xolotl, Moloj, el Horla viene bien caliente, echando humo como una chimenea, presiento sus pasos, sus movimientos espasmódicos, su aliento sulfuroso, sus pedos de metano, y prefiero mirarlo de reojo, para no verle la diabólica faz arrugada con ojos enrojecidos y filosos y poder de un certero golpe derribarlo y exterminarlo o extinguirlo con bombas de racimo de cobalto como hubiera hecho un caballero valiente como Lanzarote si se topara con una mostruosidad como el espantoso y desalmado Horla. Los guerreros de luz son cuales heroicos mosqueteros a quienes no les tiembla el pulso cuando se trata de proteger a sus seres queridos e incluso a sus adversarios para preservar un ecosistema interplanetario y más todavía uno solar o galáctico. Y un dato adicional: si te pones las pilas y buscas ayuda fuera, en el espacio interestelar, podrás ponerle una trampa al Horla y descabezarlo antes de que él te decapite. ¡Piénsalo bien, hablo en serio, humano! Eres a veces muy incrédulo y negativo, eso te ha perjudicado enormemente. Te daré una clave. Si obras con el RASSANFM: OT y te dejas ayudar por los Maestros de Sabiduría, bajo las órdenes del Señor Síva, desarmarás y aniquilarás al Horla. Con el fuego radioactivo del Arca de la Alianza, custodiada en el Templo de Salomón, sacarás de su órbita errática al abominable Horla. ¡Apréstate y pelea!


Xólotl 1. Obra de Joshua Ch. Crédito: http://gchacomz.dgraphik.com/blog/?p=376 gchacomz.dgraphik.com/.../ 2009/06/xolotl1.jpg


¡Durgã, Madre Kalî, despierta a tus hijos e hijas durmiendo en sus catres más de la cuenta, sacúdelos de una vez por todas, ya el Horla ulula y se tuerce como un chupacabras! A ver si ahora los humanos maduran, ponen serios y se responsabilizan por su planeta contaminado, belicoso, inseguro: ¡el inhumano, enajenado y turulato del Horla quiere triturarlos y tragarlos como cucarachas, piojos, gusanos, lomitos, recordándonos el famoso, aciago, terrible lienzo de Goya (reproducido acá), colgado en la Casa del Sordo, donde el gran pintor español, el primer artista moderno, pasó los últimos años de su existencia apasionante e inolvidable!


Jerónimo Juan Andrés el Altagraciano, domingo 6, día del Sol, diciembre 2009, en la Época cuando Xolotl cayó del cielo y le pudieron curar sus virus y terribles dolores de cabeza. Más tarde Xólotl se convirtió en una resplandeciente calavera de cristal de roca o cuarzo hialino y aunque Ud. no lo crea sirvió de intermediario para que las 13 calaveras de cristal se reunieran. En nuestra Guayana hay mucho cuarzo, oro, brillantes, minas, minerales, metales y piedras preciosas que no se han encontrado todavía.


Calavera de cristal Mitchell-Hedges. Dos tomas fotográficas de la misma. Hallada en las ruinas de la ciudad maya de Lubaatún, Belice, en 1924. Es considerada una obra maestra.