jueves, 15 de abril de 2010

Remsés 34.003, el Faraón cuatriboleado y hasta “septiboleado” por la Fuerza K


Faraón Remsés 34.003 de las bolas. Obra del Autor. Caracas. 13/14-4-2010.


















En las bolas está el secreto cojonudo y audaz del divino vuelo ionosférico y magnetosférico que reconoce y agradece con humildad y sentido de responsabilidad lo que conoce y llega a todas partes: "cuatriboleado" y acuñado mejor todavía, como “septiboleado”, vergatario, valiente y arrecho, identifica a alguien que no “arruga”. Es un adjetivo que proviene de la expresión “con bolas”, por lo que una persona con siete bolas es más arrojado, atrevido y bravo que nadie, y tiene deberes herméticos bajo la Piedra Angular del Arco Real de los Rosacruces y Albañiles Interestelares. Om Mani Padme Hum.


Estas son las bolas de Laponia, las bolas de la nueva Luz en 7 Pi Chi Rho, que van a dividir las corrientes filosóficas y los estados de las naciones aunque llegará el momento cumbre de la reunión y la reunificación cuando las personas, como dijo Paul Gauguin en las Islas Marquesas, se pintarán a sí mismas y al mundo como nunca antes se había hecho, puesto que serán las tintas y los pigmentos mezclados de la imaginación que inspiren a los artistas y enciendan sus facultades intuitivas y visionarias que puedan devolver al género humano el Paraíso Perdido. Por eso, el impresionante artista franco-inca abandonó Europa. A él le parecía que ésta se estaba anquilosando y hasta cierto punto tenía mucha razón. Sin embargo, todavía faltaba para que llegaran al Viejo Mundo el expresionismo alemán, el dadaismo y el surrealismo que nos abrirían las puertas y ventanas del subconsciente y el inconsciente a niveles jamás vislumbrados antes. Aunque debo decir que el arte pop, el arte abstracto y el action-painting and new realism de los norteamericanos liberaron todavía más a nuestra sociedad de grilletes ancestrales. Por otra parte, he puesto en el tapete la estelar Fuerza K para que se conozca más el aporte que las nuevas filosofías del pensamiento moderno van a desarrollar para servir de medio de comunicación con las entidades extraterrestres o alienígenas que ya están preparando a la Tierra para la Nueva Era Microcósmica y Macrocósmica. La Fuerza G es electro-estática y vino al mundo con los Sufíes, los Gentilhombres de la Orden de Sión, los Caballeros Templarios, los de la Rosa Cruz y los francmasones de varias tendencias. Mientras que la Fuerza K es electro-dinámica, titánica, primigenia, estelar, una vibración de factura reciente que comenzó a conocerse cual foo fighter durante la desastrosa Segunda Guerra Mundial que calcinó mucho más de lo creen historiadores y geógrafos. Ella viene a quedarse. Está en nuestra mira una real simbiosis, sinergia y acoplamiento tántrico, una síntesis integral de lo muy viejo con lo muy nuevo gestándose actualmente, en sus inicios, y por manifestarse abiertamente a partir de la Nueva Era Macrocósmica: la Era del Proboscidio o de Dumbo-Babar. Voto porque la estelar Fuerza K ponga al humano de la Fuerza G en medio del Paraíso y lo sienta civilizadamente a la mesa con los dioses y las diosas del Olimpo. Llegó la hora de partir, bajo la mirada serena de Jano bifronte, en sana convivencia, la rica torta de miel, nuez, almendra, avellana, piñón, macadamia, chocolate, coco, mango, cambur, melocotón, dátil, amaranto, trigo sarraceno, maíz, millo y centeno; de comenzar un nuevo ciclo fructífero que convierta nuestra morada astral en una Shekhinah. ¿Es pedir demasiado? No lo creo.


Cifra tus esperanzas en cifras numéricas y éticas que te revolucionen y te estiren hasta el seno de Dios. Abarca el universo entero con tu compás y traza con tu escuadra y bolígrafo las proporciones doradas del vasto mundo que se desarrolla a tus pies pero sin olvidar que estás en el gran estómago de la Ballena que es Dios. No te envanezcas ni te deprimas, quédate en el medio del gran estómago, para que puedas digerir amable y perfectamente los alimentos del espíritu y de la materia que por cierto te componen perfectamente y podrás vivir en dos o más mundos a la vez, el que te iza hasta Dios y el que te empuja hacia tu verdad que también es un ápice de Dios o el que no conoces todavía y lo guarda Dios bajo la manga. ¿Será un As de corazones o de tréboles o quizás de bastos y espadas? Dios dirá. No tienes alternativas: estás hecho a imagen y semejanza de Dios y por consiguiente eres uno con el Uno que te rodea por entero, ciñe tu cintura y te transporta por los aires a todas partes del Kosmos cada vez que te dejas llevar. Recuerda que eres una partícula más del Gran Todo que lo impulsa, dinamiza y anima todo, no quedando nada para que se te antoje creer que estás fuera del Gran Todo y que tus pálpitos y latidos no son escuchados por el Altísimo porque eso sencillamente es imposible, no tiene cabida en el Universo, es un absurdo. Desde que te fuiste de mí para servirme no has hecho otra cosa que amarme sin límites y por eso cifro mis esperanzas en que sabrás estar a la altura de tu filiación conmigo, cumplirás con tus anhelos y deseos y recordarás constantemente que debes poner tu mente a trabajar en pro del Gran Todo –lo demás y los demás que debes poder amar más allá de las desigualdades- que sembré ya que siempre estaré presente y jamás desapareceré pues YO SOY lo que siempre ha sido, es y será, el invariable crucigrama que permanece centrado en su Ser mientras todo revolotea y chisporrotea a su alrededor, siendo el verbo ser el más importante de todos cuantos mis hijos e hijas conocen y el nombre amor el más tremendo de todos los métodos y designios. Por último, tú te fuiste para regresar y para cumplir con tu palabra de que los dos estamos asociados y hemos acordado un plan. Debes cumplir con tu parte. Esto no es más que un acertijo que se resuelve pensando lo comedido y justo necesario para que se entienda que las diferencias son sólo alturas diferentes de una misma perspectiva que debe conocerse desde el corazón, desde el centro del ser mismo que lo ve todo sin pestañear, lo absuelve todo, perdona todo, bendice todo, deja que fluya la Energía para que ella misma se encuentre consigo misma y te moje o roce con su arena y grava como en los jardines del templo zen de Riōan-ji, el dragón tranquilo y pacífico. Si se observa bien, cada espacio y cada hueco o altura tiene su razón de existir, cada una apoya y sostiene una otra más arriba y una otra más abajo, todas representan algo, todas valen, todas significan, todas cumplen, todas son iguales ante Dios, y todo al fin y al cabo es cuestión de perspectiva, armonía, balance, distinción, justicia y ecuanimidad. Déjate esclarecer, pensar, permear. Haz lo que te corresponde, sé humilde, tenaz, perseverante y consecuente, que Dios hará lo demás para que sigas ejercitándote y amando a tu esposa, hijos, familia, amigos y hasta enemigos o contrincantes, ya que en tu mundo todo es competencia y competitividad de un modo u otro y todos y todas se olvidan y maltratan unos a otros, con excepciones claro está, porque en todo hay de todo y nada está de más y de menos siendo Dios la Capacidad por excelencia. Competir, ser eficaz y eficiente, autosuperarse, potenciarte, cultivar la idoneidad y el talento para brillar, son máximas humanas que hasta los maestros y las maestras de luz y bolas que habitan otras esferas no condenan. Al contrario, por algo será que están por acá, muy resueltos a poner su arena, grava, cemento, acero, y granos alquímicos de sal, azufre y mercurio en la construcción de las nuevas moradas filosofales de una nueva y magnífica fulcanellización que le devolverán al planeta su vistosidad y distinción que dejó de tener cuando fueron traicionados, raptados y secuestrados nuestros abuelos Adán y Eva y llevados a una nueva tierra inhóspita, más tenebrosa, insegura y tambaleante, a pagar condena por sus rebeldías e inquietudes. Salvo que ahora serán liberados ya que sus captores están siendo neutralizados por los rayos y centellas de Zeus para que a su vez estos facinerosos vayan al manicomio a saldar sus aberrantes culpas multimillonarias.

Izquierda. La Fuerza K. Obra del Autor. Caracas. 2006. Abajo superior. Dos palomas volando. Autoría de Ace Montana. Bajado de la Interne.t. Abajo inferior. Blasón nuevo, bolivariano, del Estado Bolívar.

Es justo y perfecto que el Faraón Remsés 34.003 de las bolas regrese a sus tierras hospitalarias y pueda desempeñar el papel que le corresponde por servicio, pues es necesario que la paz y la armonía regresen a la Tierra de Gracia porque, si en 1498 el Almirante llegó al suelo indicado en el famoso mapa del turco Piri Reis, en el Museo Topkapi, en Istanbul, que por cierto al fin visité en 1971, era con el fin de que se reinstaurara el eco de la Parusía y llegaran indios orientales reencarnados hablando en español para mezclarse con indios occidentales en estado de amnesia. Maigualida Taurepán, la india de maíz, merey, chocolate y senos descubiertos, debe resurgir tal como aparece en el blasón de Bolívar (ver imagen acá, la cual ya fue publicada en este blog), sentada sobre un promontorio de rocas al lado de una tinaja de donde sale agua, y desde allí divisar la nueva tierra que es menester se dé. Si ocurren los eventos como está vaticinado y las condiciones telúricas lo precipitan, brillará un nuevo pacto con el Altísimo y las naves hipersónicas de allende podrán aterrizar y acuatizar sin problemas. Pero hay que preparar el terreno, traer gentes de todas partes, para que el Arca esté en capacidad de producir oro espiritual y bario y cadmio materiales. Que así sea. Aga Shalum Farunque.