Al fin le llegó el 11:11 a Chávez Frías y su Gobierno. Era hora.
Sólo un cruzado hubiera podido hacérselo saber a un bandolero.
La Frecuencia o el Portal 11:11 apareció ayer noche en el reloj digital y luminoso de mi cuarto y supe inmediatamente que se trataba de un anuncio importante y relacionado.
El número 11 ya aparece en 1963 en un recuadro en mi primer librito, Violeta Siete. Me ha signado una y otra vez.
Venezuela y la Humanidad están requeteprotegidas contra viento y marea, sismos y erupciones volcánicas, lluvias de meteoritos y básculas geomagnéticas y geofísicas, abruptas alteraciones polares y ecuatoriales, amén de gobiernos decrépitos y tiranías cínicas y malévolas donde ganan los hipócritas y los falsos profetas que sólo saben vampirizar. Om Mani Padme Hum.
Vendrán Tiempos Mejores y Buenas Cosechas cuando aprendamos a vivir de un modo más civilizado, honorable y lúcido.
-Ansolrâ
