viernes, 19 de octubre de 2012

La nueva ola primero en Latinoamérica y posteriormente en el planeta y desde aquí al sistema solar y la Vía Láctea

dedicado a los magos y a las magas de la Aurora que sorprenden y maravillan
 Âkhêt colorado con su Estrella del Reinicio. Obra del Autor. Caracas. 2012.
La sabiduría es cremosa, escurridiza, puntual, eficaz, puntiaguda y milimétrica, como un alfiler, o desinfectante cual detergente, pero a la vez es un bálsamo, un calmante, un tonificante, una inyección de adrenalina, un abrelatas, que sirve para resolver y solucionar algunas de las cosas más inverosímiles e insólitas o abstrusas y esotéricas. Una suma y multiplicación, una resta y división, objetiva, práctica, que da en el blanco y da brillo en medio de las tinieblas y los entuertos. ¡Eureka y Paz a la vez, pero todavía a estas alturas nuestro pensum educativo en la gran mayoría de los pueblos no recibe suficiente atención y no se le considera un bien enorme que debe perseguirse como se busca con afán un sueño precioso, un ideal por el que se da la vida. Preferimos de lejos lo frívolo, lo banal y hacer la guerra. Aún no nos hemos civilizado y una cola nos guinda del trasero.

La sabiduría consiste en tomar lo mejor del pasado, reciclarlo, ajustarlo y adaptarlo al presente, para luego proyectarlo al futuro desde una nueva perspectiva y proporcionada para futuras transformaciones que debería desembocar en un mundo más decantado, luminoso, correcto, desarrollado y equitativo. La esencia de la sabiduría será siempre el Bien, lo Justo y el Equilibrio, o sea, la Proporción Áurea. Dios no le da sabiduría a un malhechor o a un demonio, se la concede a quien es humilde y manso de corazón, prudente, compasivo, paciente e imaginativo, a quien la ha buscado con cierta desesperación, ahínco y tenacidad, a quien no traicionará al mundo superior del cual el Saber, la Sapiencia, la Cognición, el Conocimiento o la Gnosis es una parte intrínseca y sinónima. Considero que una Humanidad que no venera y respeta la esfera sabia no puede ser feliz, próspera y progresista, conseguir el amor social, contribuir a la armonía planetaria y menos aún cósmica. La Tierra, como tantas otras esferas que explotaron y chocaron, no conocerá la quietud universal y creativa, no escapará a las sacudidas, ahogos y congojas terribles, salvajes y periódicas que la enferman, si no hace penitencia y se ensalma. Sin el Conocimiento la Tierra será presa una y otra vez de sus demonios internos: la Ignorancia, la Barbarie, el Oscurantismo, el Analfabetismo, la Incultura y la Criminalidad. Hoy como ayer al planeta la asedian huestes y pandillas de orcos y monstruos del Averno. No hemos avanzado mucho en la superficie. Shamballah es aún un terreno vedado para miles de millones de seres humanos. Y eso no me puede llenar de alegría ni de entusiasmo. Solamente la música de Vaughan Williams, Mahler y Bruckner pueden.

El deber misionero de todo ser de luz es salvar todas las almas posibles e inmunizarlas para que el Mal no las ataque, perturbe y vuelva papilla. El mejor plan de un Gobierno que se precia de ser un modelo de desarrollo y armonía se asemeja a un centro de acopio donde lo mejor de la provincia y las ciudades se da a conocer y se expone a la luz pública para que circulen libremente lo original, auténtico y bueno, y se puedan negociar recta, transparente, visiblemente, beneficiando sin restricciones a quienes desean y pueden tenerlos, para que una mejor calidad de vida llegue a todos los ámbitos u hogares y las personas se vean apreciadas lo más posible en todos los términos posibles. Sin agricultores, fabricantes, inventores, técnicos y artesanos conocedores en la materia; sin ingenieros, experimentadores, investigadores y estudiosos o estudiosas la tierra no puede producir todo su potencial en forma variada y abundante. Es necesario que el campo magnético terrestre en sus distintas sintonías y circuitos llegue sin interferencias y fluidamente, se conecte con los creativos y los imaginativos en todas las áreas, impulse su visión, inspiración, imaginación, fecundidad y sensibilidad, para que de todas partes de la Tierra y de sus elementos, desde los líquidos a los combustos, desde los eólicos a los densos, sutiles e invisibles, creen anillos y nudos de interacción y reproducción que eleven las conciencias y liberen sus cuerpos y almas, abrillanten sus auras, sacándoles el veneno y el infortunio que ellos mismos, a través de su rudeza, inopia, falta de luz interna, fe, amor e indolencia, se fabrican a sí mismos de un modo tan inconsciente como inoportuno. Los cítricos, todas las frutan que reciben mucho sol, las legumbres y tubérculos que los suelos y sus gusanos dejan, amén de las piedras, hojas, ramas, resinas y fluidos diversos que impregnan el medio ambiente son tan necesarios como lo son nuestras uñas y cabellos, corazón y neuronas, así como las flores perfumadas que ayudan considerablemente a que las abejas polinicen y recreen espacios ricos y valiosos. Cuando los pueblos se ufanan en conseguir sabiduría e inteligencia se disemina a su alrededor un botín de riquezas bien habidas y poderosas. También es menester bailar, cantar, reir, y tener sexo con todo, sin límites, con Dios y su Diosa. Mi voto es porque Latinoamérica entre pronto en una nueva ola de modernismo superfuturista. De ser así brillará cual constelación y aportará tanto a la cornucopia material y espiritual del planeta que sus montañas, playas y campos exhalarán los mismos aires que Villalobos plasmó en sus Bachianas Brasileiras que me deleitaban, inspiraban y encantaban cuando las oía en Las Marías, en casa de papá y Marie, en el cuarto de abajo, donde tuve mis primeras alucinaciones e iluminaciones, entre 1961 y 1962, antes de entrar a Harvard.

Los buenos gobiernos y los buenos gobernantes son como centros de acopio que recogen de todas partes lo mejor del pasado tras haber escogido las mejores y más variadas muestras, las hierbas, raíces, verduras, vegetales y legumbres más sanas, hermosas, en buen estado, dignas de comercializarse por su alta calidad alimenticia y gusto, los granos, las hortalizas, los zumos, néctares y vinos más presentables y exquisitos, y en ciertos centros de acopio especializados, los productos terrestres menos rociados con pesticidas, plaguicidas, insecticidas, fungicidas y exfoliantes en desmedro de los ecosistemas tan vulnerables a la biodiversidad y la renovación de los suelos, las aguas y el aire. Asimismo, en algunos centros de acopio se toman en cuenta las historias pasadas, el pedigrí, los cruces, no sólo de las cosechas agrícolas sino también de los animales que pastan, defecan y orinan, y el tipo de piedras y de minerales que componen el origen, el semblante y la firmeza de los productos que llegan al centro de acopio que debe ser también un mercado que sirva para reunir gentes, traer y dar información, conocer los últimos avances y ver qué más se puede hacer a nivel comercial, industrial y económico. Todo aquello que está en los suelos y en el agua superficial y subterránea, relacionado con la periodicidad de las lluvias, el barómetro, el pluviómetro y el termómetro, el viento y las variaciones atmosféricas, todo aquello que concierne al compostero, el riego y el control de las plagas siguiendo un organigrama ecológico y natural o petroquímico se toma en cuenta y se considera porque lo que se quiere es que la tierra pueda responder año tras año y se ponga a descansar periódicamente utilizando el desecho, el micelio y la basura orgánica para fertilizar adecuadamente la capa vegetal, los suelos negros y curtidos, cuidando los centímetros de capa negra, utilizando hábilmente cuanta materia fértil y residual dispone la tierra usando el todo creativa y constructivamente. Desde tiempos inmemoriales se sabe que la constitución y fortaleza de un suelo o un bosque certifica si lo que se va a comer e ingerir es de buena, muy buena, regular, mala o muy mala calidad. Todo recae en el olfato, el pálpito y la mano verde de quienes hacen la faena y se dedican con amor, ingeniosidad y persistencia a la cultura, el cultivo ecléctico, el cuido, y miles de imponderables, como los climáticos y atmosféricos, fuera del control humano en un ciento por ciento, entregando alma y cuerpo a una tarea agridulce y muy exigente. Eso sí lo saben muy bien agricultores e ingenieros agrónomos y forestales a la par de ecólogos, botánicos, biólogos, conservacionistas, geógrafos, distribuidores, proveedores, comerciantes, consumidores, naturistas, economistas, financistas, banqueros y políticos. Desde la Noche de los Tiempos la vida humana ha girado alrededor de la tierra y seguirá así hasta que sobrevenga una nueva manera de existir. Sin embargo, hoy día, ¿cuántas personas le rinden culto y agradecen las gestiones que la Madre Tierra lleva a cabo las 24 horas del día? ¿Cuánta gente reza por la tierra, se acuerda de ella cada vez que come, bebe, sale de paseo, camina, se acuesta sobre la hierba, toca una loza de granito, va al borde de un río, aguarda que un volcán estalle, ruede la lava y se deposite la ceniza volcánica para volver a sembrar y cosechar en abundancia? La Madre Naturaleza tiene muchos modos de amar y alimentarnos.

Pero algo nuevo va a suceder pronto. Será nuestra manera de relacionarnos con la tierra. No sólo vamos a ver la tierra como una gran teta y útero sino que vamos a retribuirle a la tierra nuestra deuda y agradecimiento. Nos vamos a relacionar con ella de un modo más sabio e inteligente, interactuaremos con ella, y eso acrecentará, refinará y mejorará el tipo de vínculo que hemos tenido con la tierra y sus oligoelementos preciados desde que el humano, en su Prehistoria, descubrió el fuego y cómo sacarle más provecho a lo que la tierra le da y le dispensa a veces violenta e inesperadamente. Sabemos que la tierra nos sustenta y provee de incontables maneras. Ella ha sido nuestra madre y nuestro padre y nuestra vida ha girado alrededor de ella continuamente. Cuando nos establecemos socialmente siempre buscamos una fuente de agua, un río, un lago, una laguna, una cascada. No sólo nos ha alimentado, guarecido, vestido, adornado, alumbrado, tecnificado, fundamentado, concentrado, etc, sino que ha sido nuestro eje a nivel cultural, científico y humanístico. Esta dependencia ha sido y es total. Si perdemos la tierra, perderemos la Tierra, se acabará por implosión y explosión el campo magnético que nos fija al Núcleo en el corazón de la Tierra y nos protege con su escudo magnético o la magnetosfera de las erupciones del sol y de desorbitados cuerpos celestes planetarios y meteóricos y mutaciones astrales que llegan de súbito con violencia catastrófica. Es indudable que tanto nuestros antepasados protohistóricos como prehistóricos vivieron lo mismo que en tiempos históricos ya vieron y escucharon nuestros propios tatarabuelos y sus lejanos predecesores. Basta con saber, por ejemplo, el cataclismo que destruyó a la Atlántida alrededor de 12.000 años atrás. Este no el último desastre que hubo y por supuesto esta secuencia periódica continuará hasta que los humanos pasen a una nueva frecuencia o tiempo de luz astral del que no dudo ni una iota. Con los adelantos vibratorios, tecnológicos, sociales y metafísicos en marcha nuestra Humanidad ingresará a una nueva relación con la tierra en la Tierra.

La nueva relación, que será sinérgica y sincrónica, tendrá que ser menos infantil y parasítica que la que rige actualmente desde tiempos inmemoriales. Según mis cálculos la relación que ha prevalecido hasta ahora debió originarse hace millones de años, durante el Eoceno y el Oligoceno, mediante mutaciones originadas fuera del planeta, y a causa de tormentas electromagnéticas y erupciones volcánicas y desplazamientos de la corteza terrestre. Al dar lugar por mimetismo que surgiera una primitiva línea ecuatorial con un clima benigno esto favoreció que una nueva especie y orden biológico apareciera y fuera la prima causa del choque atómico que crearía los que hoy son nuestros mamíferos actuales dándose un nuevo ímpetu evolutivo. El calor húmedo de ciertas regiones favoreció la creación de nuevas especies de mamíferos. Se dieron los primeros pasos para que aparecieran los primeros antropoides y humanoides peludos y luego los prototipos híbridos humanos que interactuaron más con el sol, las estrellas, la luz y el calor. Lo que está claro es que sin los mamíferos no hubiera sido posible la mutación y la transmutación del primitivo hábitat y fue necesario que desde afuera, a través de sucesivas conmociones astrales, bioquímicas, arcangélicas y divinas, en lo que nuestros científicos no creen por su irreligiosidad, el Orden presionó inteligentemente y se logró finalmente que voluminosos mamíferos irracionales, brutales y volubles se volvieran paulatinamente racionales, confiables, lúcidos y dóciles, sin estar animados de la misma forma como el homínido hermafrodita (ello explica lo del tercer sexo o travestismo y transgénero). Razón por la cual todavía tomamos leche y nos gustan tanto sus derivados, como el queso, el suero, la mantequilla, la nata, el yogurt, nos embadurnamos el cuerpo con esperma de ballena, glicerina y leche de coco o almendra, le ponemos aceite de jojoba al cabello, jalea real y miel de abejas al pan, masticamos nueces, monte y gelatina para ser saludables, huevos de gallina, leche de burra y de cabra, etc. Hasta los Masai, en Kenia, chupan la sangre del ganado.

Nuestro vínculo con los mamíferos toca hasta la Astrología. La constelación o el signo de Taurus, hasta el día de hoy, sigue siendo desde épocas multimillonarias y no por casualidad la constelación o el símbolo líder del Zodíaco, y de paso esta constelación donde están alojadas el sol gigante color naranja de Aldebarán y el cúmulo de las Pléyades, junto con las Híades, han jugado un rol preponderante en nuestra larga y acontecida Historia. Este grupo de luceros, conjuntamente con los de Orión, vecina de Taurus, por encontrarse cerca de la Tierra, han participado y cumplido de varias maneras ciertos roles en la elaboración del destino del Plan Maestro terrestre. ¡Qué significa esto? Uno, que al igual que muchos mundos estelares, regados por la Vía Láctea, Orión es el molde, la matriz ideo-científica de donde se extraen patrones o arquetipos vivenciales, como el ADN-ARN colectivo, y que Tauro es el conglomerado vibratorio que facilita, coadyuva, allana, proporciona y abre la puerta al germen en potencia acumulado por Orión, el Cazador y Explorador. Ambos están imbricados que necesitan del concurso de otras zonas cósmicas vecinas que calculé, en otros escritos, cubren una extensa banda vibratoria, un espectro de influencias que va de Musca a Orión, ligando a Apus, Pavo, Ara, Argo Navis, Monoceros, Taurus, Géminis, Auriga, Canis Major, en sintonía con la Súper Nebulosa “Araña”.

Los párrafos anteriores sirven de introdución al tema central de esta entrada: la nueva ola que bañará el mundo latino y terráqueo. Los buenos gobiernos y los buenos gobernantes deben comportarse como buenos centros de acopio en toda la extensión del término pues el fin es entresacar de la cosecha general los productos que mejor se ven y lo sean por fuera y por dentro. Ya mencioné eso depende de las semillas, del suelo, del agua y de las luvias (no ácidas) y de la cantidad de sol y del clima templado o regulado en viveros. Igual a un buen vino, estos productos deben ser la mejor expresión de la generación y desarrollo de una nación o pueblo y reunir las mejores y más brillantes mentes que atraerán a otras mentes de todas partes si desean dejar su marca en la historia, una huella imborrable que trascienda y cree escuela e influencia. Así es cómo yo entiendo la política y el arte y la ciencia de gobernar bien porque no concibo cómo se puede gobernar vilmente, con odio y sed de venganza, sin escrúpulos y perversiones, como ha sido el caso tantísimas veces ya a lo largo de la Historia. Pero hoy, con tantas herramientas a la mano y tal cúmulo de habilidades y experiencias, sería una pena y una vergüenza que un gobierno no fuera digno de estima y le diera lo mejor posible a quienes están en las etapas de la infancia y la juventud, tan delicadas, hipersensibles, vulnerables y maleables en general y por falta de suerte son proclives a la delincuencia, el sarcasmo, la rebeldía a ultranza y la desviación hasta que se madura. El problema central o radical libre radica en los líderes, los jefes, los modelos humanos que escogemos que han dejado mucho que desear y son tramposos por naturaleza. Viendo los anales de la Historia y sus cruentos episodios, podemos decir que en un sentido las condiciones de los pueblos comenzaron a cambiar lentamente a partir del siglo XVI. Yo diría que este impulso valiente y trascendental del Encuentro entre Dos Mundos a finales del siglo XV, con el redescubrimiento de las Américas gracias a Cristóbal Colón y demás navegantes y exploradores, Oriente y Occidente, Norte y Sur, con sociedades muy disímiles, comenzaron a verse las caras, a tratarse y cruzarse primero a sangre y fuego y luego sexual, sentimental, intelectual, religiosa y artísticamente. Eso no había ocurrido con tanta intensidad desde el hundimiento de la Atlántida alrededor de 10.000 a.C. A partir de esos dos siglos nuestro planeta dejó de ser una comunidad dividida, fracturada y fraccionada, comenzamos progresivamente a interrelacionarnos, unirnos y fraternizarnos aunque con mucho miedo, suspicacia, arrogancia, complejo y desdén. Pero felizmente (no siempre) la tecnología nos ha ido acercando y hoy día el mundo globalizado es una realidad indiscutible salvo en poquísimas excepciones. Ya no es posible aislarse por mucho tiempo. Hasta las tribus amazónicas están siendo conectadas a la Red. Somos UNO de nuevo después de miles y miles y miles de años de separación. Ni en la época imperial de Atlantis y Mu se vivió algo similar. ¿Estamos listos para ser un gran centro de acopio porque entre otras cosas podemos desaparecer y ser atomizados por los Grandes Cambios en ciernes? ¿Quién lo duda cuando el cambio climático está poniendo todo patas arriba y la Humanidad parece cada vez más desorientada, descontrolada, neurótica, contradictoria, confusa, lunática, violenta y amoral?

Cuando la noche es más oscura, peligrosa e incierta es cuando más cerca están la luz, el sol, el alba. Y son los pueblos más inestables, olvidados, polarizados, beligerantes, malandros, descarriados, atorados, insoportables, fuera de control, a metros del precipicio y el desastre, que probablemente estén a un paso del cambio, la cura, la salvación, la templanza, la calma, la sensatez. ¿Por qué no? De la desesperación a la esperanza, de la demencia a la serenidad, del vicio a la virtud hay unos cuantos centímetros, pulgadas o codos piramidales –un sino traumático, cierto- que puede desencadenar la euforia, un milagro, un portento, un prodigio. Un estruendo, una explosión o implosión, un trueno, una conmoción cambia por fuerza el voltaje y altera de un solo trancazo el panorama. Eso es lo que le viene a muchos países y regiones del planeta, lo que le aguarda a Venezuela, un país tan descarriado y descaminado. Una revolución, brutal y radical la trastocará, enmudecerá, deslumbrará y sacudirá hasta los cimientos. Lo presiento, lo huelo. No falta mucho. La ola gigante la impactará y paralizará. Luego le pasará por la cabeza darse un baño de agua fría y quitarse la resaca que la tenía ida, desganada y mareada la noche antes. Eso será. Más claro no ganta un gallo. El nuevo día de la alegría de Beethoven tocará su prometedor centro de acopio. Los campesinos, agricultores, tejedores, artesanos, albañiles, carpinteros, plomeros, tendereros y posaderos se acercarán sin temor ni malas mañas a intercambiar sus productos. La aureola de la Fuente Divina cumplirá opíparamente con su Parte de Fortuna. ¡La verán!

Eso es precisamente lo que le tocará al país geográfico y a su pueblo tan castigado y mentido si elige a Henrique Capriles Radonski, ese ser angelical, luchador y bien propuesto, y lo deja hacer, fabricar, erigir y desarrollar en paz, sin hipos ni puñaladas traperas en la espalda. A través de él y de sus compañeros y compañeras entenderemos progresivamente el rol que le toca jugar por un tiempo largo a esta nación ante el Efecto 2012. La mayoría de nuestros periodistas y comentaristas y anclas lo ignoran todavía, no captan lo que ya emerge. Pero muchos niños y niñas lo intuyen al igual que los jóvenes que no se han dejado atrapar por el consumismo y el materialismo avasallantes. Quienes menos lo perciben son los mayores de 40-42 años a quienes el paso de Urano no los cambió por dentro, no los renovó y rejuveneció, no los tocó y dejó impertérritos, adulterándolos cada vez más y más, secando sus fluidos internos, apagando sus lámparas interiores. Es lamentable. La mayoría de las personas pierden la espontaneidad, la frescura, la inocencia y la pureza del niño y la niña interior que anida en sus almas porque se dejan envolver e hipnotizar por el vicioso medio ambiente que los atrapa, devora y viola, chupándoles la energía de su Qi hasta volverlos progresivamente idiotas o muñecos de trapo. Lo saludable y sensible es tocar lo más posible las plantas, las mascotas, los minerales, los metales, los cristales, los objetos de madera y los animales porque todos ellos y todas ellas tienen magnetismo y memoria atómica, no asimilan con tanta insistencia las malas vibraciones y las frecuencias de bajo rendimiento así como las debilidades y los escapes energéticos. Incluso los insectos son altamente proteicos. Ojalá Henrique, cuando sea Presidente de todos los colores, sonidos, aromas, gustos y sonidos del país se mantenga cual monolito (que más de uno tocó en sus vidas anteriores en el Nilo y la época druídica), guarde el contacto con los ancestros que hablaban una especie de galés y occitano, entre otras lenguas muertas, y no baje la guardia. No está ni estará solo, escuchará arameo y persa, bantú y tupí-guaraní, ye o gê, arawako, tucana, hawaiiano, maorí, tamil, pashtún, mongol y malayo, etc, pues ahora hay que hablar en varios idiomas, estar muy mosca, tener relaciones diplomáticas con todos los pueblos del planeta, traer lo mejor del exterior, todas las tradiciones y todos los conocimientos posibles que perdiéndose por re o por fa junto con sus maestros, profesores y maestras para que esas tradiciones, algunas de ellas archimilenarias, pasadas de generación en generación, no se extravíen irremediablemente, se comuniquen y transfieran a los infantes, adolescentes, alumnos y alumnas de maternal, primaria, secundaria, universitaria y doctorado, para convertir por las buenas a Venezuela en un Arca de Noé o Salvación, un Arca de la Alianza comunicada con esferas solares y planetarias de altísimo calibre con la idea de volver Venezuela un país líder y axial del Primer Mundo, igual a una estrella de primera magnitud, porque está en Ley que EE UU y Europa comiencen a bajar de nivel por el cambio de las estaciones y las civilizaciones, y lo ideal es que esto se hiciere ANTES de que tengamos el agua al cuello. El Mar Caribe, el Océano Atlántico y el vecino Océano Pacífico, por los lados del Istmo de Panamá, nos amenazan y sería tonto e imprudente permitir que nuestro patrimonio se pierda irrevocablemente por la soberbia. Si yo fuera Presidente no perdería un solo nanosegundo. Le inyectaría al país lo más destacado, ingenioso, magnífico y regenerador del planeta y su polifacética Humanidad para que quede al abrigo la crema y nata del orbe y se pueda revitalizar y descongelar en un futuro no tan distante. ¿Lo pondrán en marcha nuestros líderes tan achantados e indolentes hasta la fecha? ¿Seremos capaces de aminorar la catástrofe que se anticipa? ¡Ningún satélite artificial podrá almacenar todos los datos requeridos! Sólo si lanzamos a la exosfera y quizás a la termosfera y la ionosfera un vehículo especial, provisto de tierras raras y materiales supersolares, inmune a las ondas expansivas cataclísmicas, podría salvaguardar parte de la memoria terrestre y limpiarla de agentes malignos y tóxicos. Una base subterránea, cerca del Monte Roraima, como ya apunté en otro escrito, podría conservar no sólo semillas y gramíneas sino hombres y mujeres, mayores y menores, de buena voluntad, genial disposición y buen corazón que aprendan a vivir sobre la base de la Proporción de Oro. Necesitamos personas en el futuro que puedan conversar con la lluvia, el arcoris, las nubes, los luceros de la noche, las gacelas, los perritos, las guacharacas, las mariposas, los cuarzos. Para eso debe venir un gran cambio político y diplomático a nivel local e internacional. ¡Acción polivalente, pues!

No estoy hablando paja. Este trabajo tan noble sólo lo pueden organizar los nobles de espíritu, los caballeros de alma grande, los avisados y advertidos que avizoran el horizonde de Horus y se contactan con Ptah en el Cielo, las damas del unicornio. Si esta faena de reacomodo, redecoración, aprendizaje y salvaguarda se hace, gran parte de los conocimientos que la Humanidad ha atesorado en museos y colecciones privadas no se pulverizarán y no tendremos que retornar deprimidos y deprimidas a otra Edad de Piedra, Bronce y Hierro. Ahí estoy 99% de acuerdo con Reinaldo dos Santos, a quien apenas descubrí esta semana, el martes 9 de octubre, y de la manera menos esperada. Gracias, hermano del Mato Grosso do Sul, te he estado poniendo mucha atención y comulgo con tus visiones y proyecciones inteligentes y sabias. El hambre enseña, también las necesidades y carencias. Y, así como él, están a la expectativa otros y otras que trabajan en el anonimato, entre bastidores. Si he usado el término centro de acopio es porque lo que vi cuando iba a Timotes y otras zonas rurales de Trujillo no lo olvido y me ha servido de lección, ejemplo y referencia. En una época quise poblar la zona andina de Mérida con muchas estaciones de radio comunitarias, intercomunicadas entre sí, que despertaran e ilustraran a todos los pueblos de la comarca pero mi proyecto no cuajó así como otros: el de la comuna en lo alto de la Montaña Alta encima de La Mesa de Esnujaque. Quizás me adelanté 40 años. Fue imposible en ese momento, alrededor de 1970-1973, pero todavía pienso que mi país ha sido señalado para acometer un rol megasolar que deberá llevar a cabo algún día y para eso sólo falta que las masas despierten más –ya lo hacen gracias a la tele- y salgan de su desesperanza, depresión, abandono y cansancio, hayan líderes de una estirpe especial que los sacudan, saquen del estreñimiento general, los curen y refresquen espiritual, mental, física, material y elementalmente. Por eso, insisto, habrá que ir a la base, hay que regresar a la tierra, tocar tierra, y conectarse con sus campos y líneas magnéticas que se polarizan con la magnetosfera y la ionosfera. Nikola Tesla halló grandes concordancias, correlaciones y verdades que se pueden emplear hasta en las áreas más atrasadas, pobres y recalcitrantes. La pobreza y sobre todo la ignorancia deben ser eliminadas lo más posible del mapa y regresar a lo que los Antiguos pensaban con sapiencia: todo es uno, todo galvaniza, todo está hecho sobre la base de un circuito integrado y vivo.

No hay nada oculto o desconocido para siempre. Sólo basta que pisemos fuerte el suelo que Dios nos dio. Debemos sintonizar la tierra, sentir su voz, su murmullo, su lengua, sus pensamientos, presentes en todas sus creaciones, y si nos proponemos la tierra nos pondrá en contacto con el cielo pues allí está el otro cabo suelto, la Causa Mayor. Su unimos el polo de la tierra con el polo del cielo, con una cuerda o un fino rayo láser, por ejemplo, podremos crear prodigios, maravillas, una vida de aceleraciones e instantáneas, vincular pueblos y comunidades dispersas, urbanas como rurales, divididas por un Babel de cosas ilusorias e ilusas por supuesto, y comenzar una nueva civilización, una Era de Luz, Amor y Paz. No conozco persona alguna en el país que no haya sido investido de ciertas habilidades, recursos y caracteres khármicos fraguados en vidas pasados y no tenga por lo tanto mejores credenciales que Henrique. Por eso, lo quiero tanto. Lo conozco muy bien, mejor que sus biógrafos y perfiles sociales. Y aunque no nos conozcamos aún el Cielo sabe. Para todo hay una brisa marina. Pido pues al resto de mis conciudadanos y conciudadanas que voten de nuevo por él para Gobernador de Miranda y cuando suceda el hecho crucial el año entrante que cambiará la historia de nuestra patria amada terminen por aclamarlo y elegirlo como su próximo Presidente de la República de Venezuela que algún deberá ser Solar y Verde como la moldavita, como Dios manda e intuye Edalfo. Añadiré que un Consejo de Mayores, Notables, Maestros y Maestras debe orientarlo, guiarlo, aconsejarlo, ayudarlo, alertarlo, y de este modo continuar con una vieja tradición archimilenaria, como la iroquesa, rica acá en la Tierra y allá en las nebulosas, pues nada reemplaza los años eruditos, expertos y practicados sabiamente en las distintas especialidades que védicos, platónicos y neoplatónicos respetaban y ensalzaban. No hay más que añadir. La nueva Venezuela deberá ser un gigante, floreciente y modernísimo centro de acopio, unido a Brasil, Colombia, Guyana y el Mar de las Antillas, pues el futuro político es la panunión a escala americana, pero a un nivel que no se conoce todavía pues los maestros agricultores y las maestras ingenieras deben revelarse en todo su esplendor, magnificencia y experiencia para contactarse eficazmente con los humanos de este planeta y otros planetas. Âtén en el Âkhêt. Yo, Akhenâten, encarnado en Altagracia, registrado en San José, bautizado en San Juan, en la Iglesia de San Juan Bautista, Plaza Capuchinos de Caracas, esposo de Nefer-Lindi Lindi en tiempos turbios y apocalípticos, con el concurso del Sol Central os invito al gran baile amenizado por la Orquesta Aragón y la Sonora Matancera. No estéis tristes. Todo pasa, se renueva. ES.

Caracas, 13/14/18/19 de octubre de 2012

Oración del predicador semidesnudo
 
Cada ángel tiene por lo menos a un demonio por delante. Es una lucha de clases desde las Primeras Tinieblas cuando aún el viejo orbe seguía su curso circular. Así será siempre en la 3D. También en la 4D. De este modo lo formateó el Gran Señor de las Especies Ditirámbicas en unión de su amada Contraparte que baila ininterrumpidamente la danza sagrada de los Siete Velos. Cada ángel tiene a diez mil demonios que no paran de aullar como coyotes y envainan todo tratando por todos los medios posibles de embrollar y confundir la lucha armada. Cada ángel tiene que armarse hasta los dientes de limones y santo cloroformo no vaya a ser que lo hieran y despedacen sin misericordia estos sujetos malformes. Esta lucha es de titanes. Vence quien se cansa menos. Golpea quien es más listo. Goliat cae. Belial rueda por el piso. Cuando uno parte el otro lo sigue. Un mal más letal que el cólera, la peste bubónica, la viruela, el tse tse los picó propagando la desintegración de la Felicidad, la inversión de la Trinidad, la negación de la Noósfera. El martirio de Tlahuixcalpantecuhtli 1 Caña. Apreta tu puño para que los demás te levanten y les sonrías. Todo llega a su momento. No hay mal que por bien no venga. Ganaste porque perdiste y perdiste porque debías ser más fuerte. Más concentrado y menos vanidoso. Te sacrificaron cual cordero pascual y tuviste que devorar tu propio hígado. Así se aprende, titán. Santas palabras que significan un mundo de promesas y calabazas. En este Autobús del Progreso mete a mis dos chéveres que subí en el Astrobús del Paraíso en 1987. Ten fe. Ella mueve montañas como dijo el predicador semidesnudo del Jordán. Chao, titán. Dios guíe tu vehículo mientras chupas limones y mascas flores. Sursum corda. 

El Sol. Triunfo o Lámina 19 del Tarot. Versión mixta moderna. La Nueva Humanidad se apresta a recibir una Nueva Era y un nuevo Sol. Vuelve la inocencia después de miles y miles de años de profunda degeneración.
Nota Post operatoria. Repentinamente el 22-10-2012 se me informó acerca del Archipiélago Juan Fernández en Chile. Pienso con incienso. Si el 21-12-2012 el Sol se alineará con el Agujero Negro o la Grieta Oscura de la Galaxia, nuestro Supermasivo Coño Lácteo, será porque un gran suceso revelador y luminoso se abrirá cual girasol gigante y cruzará los espacios siderales. Un 3er. Ojo llegará hasta la Tierra y producirá una brusca regeneración y alteración que la transfigurará y remolcará hasta los cielos. Es el preludio del Sexto Sol-Ahau o Edad de Oro que vislumbré en La Mesa de Esnujaque en 1984. Ya Venus cruzó el Sol el 6 de junio. Y antes del solsticio en diciembre habrá que medir el eclipse solar total del 13 de noviembre. Rayos gamma y tormentas solares deslumbrarán y limpiarán la Tierra. Mas no será el Fin del Mundo. Habló la estrella azul de Juan 888.