jueves, 22 de enero de 2009

La riqueza y su sabia gestión

A todos los economistas, financistas, banqueros y administradores de portafolios

For centuries, violin makers have tried and failed to reproduce the pristine sound of Stradivarius and Guarneri violins, but after 33 years of work put into the project, a Texas A&M University professor is confident the veil of mystery has now been lifted.

Crédito: www.physorg.com/news151853911.html


Es cierto que el concepto de riqueza, opulencia, bonanza, abundancia y plenitud, es decir, de cultura de vanguardia generalizada, no ha reinado en el corazón de los hombres y de las mujeres desde la Edad de Piedra como ha debido ser, aun cuando en aquella salvaje, dura, pedregosa, lejana etapa los primeros cavernícolas usaban piedras, granos, polvos, palos, metales, vísceras y cabezas de animales, frutos, huesos, conchas, objetos materiales rústicos o imágenes rupestres para simbolizar riqueza, holgura, superioridad, eminencia, y tener , conservar y mostrar sus posesiones, para destacarse, elevarse y sentirse importantes y fuertes. Nada ha cambiado desde entonces. Hoy la riqueza y el poder se miden por la cantidad y diversidad de papel moneda, activos bancarios, letras del tesoro o de cambio, papeles, tarjetas, objetos de valor, casas, haciendas, fábricas, compañías, territorios, etc. La influencia y el buen crédito político, económico, social e intelectual, sino religioso e ideológico, debe ser tangible para que se aprecie y respete con el objeto de demostrar que se es rico, afortunado, influyente, poderoso, valioso, significativo, atractivo, interesante, alto, respetable, listo e inteligente. La riqueza material preponderante y manifiesta conlleva al respeto, la fama y la abundancia, y es obligatoriamente muy tomada en cuenta en todas las decisiones importantes a nivel de Estado como de Iglesia y de Grupo. Finalmente, son precisamente las naciones y las culturas fuertes en alimentación y comida, manufactura, arte, tecnología y religión, que exportan y convierten sus productos alimenticios, profanos como sacros, que ultimadamente influyen sobre cualquier otro país, región o subcontinente que no produzca comida y deba importarlos, a menos que los intercambie o permuta. En consecuencia, producción es igual a fortaleza y eso no va en contra de las leyes superiores universales.

Somos pues un hermoso y rico planeta, incluso privilegiado, que, no obstante, mide, pesa, evalúa y centra la valía del pensamiento y el corazón en la suma de los bienes, productos y usos provenientes de la Madre Naturaleza, sea de la agricultura, ganadería, minería, piscicultura, farmacopea, industria, fotografía, imprenta, vivienda, música, electrónica, turismo, arte, literatura, etc. Asimismo, el estudio spengleriano de las civilizaciones me ha llevado a constatar que las naciones y culturas poderosas son primero que nada las que tienen a la tierra y sus productos como la base de su existencia y filosofía de la vida. Aunque un país, una región, una zona del Norte invada y someta a sangre y fuego a un país del Sur tarde o temprano éste último tendrá su revancha por medio del arte, la religión y el verbo. Igual pasa cuando un país, una región, una zona del Este somete a una del Oeste. Tarde o temprano viene la contraparte de un modo sigiloso justamente para equilibrar fuerzas, opuestos y extremos. Hoy la globalización está haciendo que el planeta sea UNO como lo fue al principio de su existencia (PANGEA) aunque luego sus masas continentales se dividieron en dos porciones principales (GONDWANA Y LAURASIA) que con el tiempo se fracturaron aún más hasta crear el mapamundi actual que todavía será alterado. Pero esta vez no será por un efecto geológico y geográfico sino por una razón cultural y espiritual de muy alto y profundo contenido que le dará al elemento tierra o materia una nueva dimensión, situación y perspectiva. La Humanidad del futuro será más real, más metafísica y matemática que cualquier otra cosa, más productiva, inventiva, creativa y magnífica que cualquier otra hasta ahora, por cuanto aprenderá al fin que la unión, el vínculo, la solidaridad y el altruismo son mucho más poderosos y traen más prosperidad y satisfacción a la larga que la codicia, la avaricia, la envidia, el egoísmo, la crueldad, la pichirrería y la esclavitud, causas del gran y devastador desequilibrio y la desarmonía ético-filosófico-social a lo largo de tantos milenios y milenios de abusos, mezquindades y desmanes. Lo verán quienes sigan echándole pichón y se atrevan a ser portadores de llamas liberadoras y cósmicas. Michel de Nostradamus y Ulrich de Maguncia se hicieron clarividentes y profetas para ser puentes de luz, heraldos de la Nueva Aurora que nos tocará prever o contemplar.

Cuando la luz del Cielo llegó a la Tierra trajo consigo toda la sabiduría de la Bóveda Celeste. La vida que surgió en el planeta recibió vibraciones del Kosmos y su luz se alojó en el seno de nuestro orbe. Esto sucedió muchos miles de millones de años atrás y hoy es cuestión que entendamos que hemos llegado a un admirable Punto de Síntesis, Sinergia, Simbiosis e Interacción que nos conducirá a una etapa evolutiva que nos separará de cuanto ha sucedido en la atribulada Historia de la Tierra, incluso en su Protohistoria y Prehistoria. Todos nuestros conceptos, principios, valores, normas y filosofías acerca de lo que podamos pensar e imaginar va a ser revolucionados, debatidos y mejorados. Si esta fase que, como ya dije, ha durado varios miles de millones de años y está terminando ahora mismo, ¿será que ella fue un primer atisbo primitivo de lo que puede ser la vida, a nivel cósmico o noosférico en nuestro planeta azul? Sí lo creo; pero es necesario que las masas evolucionen y se refinen más para que una energía crística cubra el planeta entero y ayude a desarrollarlo al máximo, más allá de lo imaginable.

Cuando la luz del Cielo llegó a la Tierra era sólo una Omniabarcante Chispa Divina algo nebulosa y lactescente, íntegra, cohesiva, cohesionada, coherente, compacta, inmanente, fulgurantemente irisada y tornasolada, capaz de velocidades hipertaquiónicas; sin embargo, la misma tuvo que aguardar varios miles de millones de años para que su semblanza y frecuencia pudieran ser digeridas y asimiladas por los moradores de la Tierra (y no me estoy refiriendo solamente a sus humanos sino a todos los que conforman los distintos reinos naturales). La Gran Chispa Divina era totalmente radiante, maravillosa y exquisita pero de un tenor sumamente alto y raro. Era rica y buena y tan creativa que pudo concebir y formar un planeta bello, inseminarlo y capacitarlo con lo mejor de sus costados para que el planeta se sintiera bien y tuviera de todo en abundancia. La inseminación fue completa, cubrió toda su ionósfera, magnetósfera, biósfera, atmósfera y superficie, llegó hasta el centro del planeta, y lo cubrió desde afuera con un manto áurico que todavía hoy existe y es de color oro-rubí el cual se percibe de noche en ciertos momentos especiales. No importa si aún los terrícolas no viven a plenitud y excelentemente, no conocen todos la abundancia, no disfrutan por igual de todos los tesoros de su cuerpo planetario, no viven en paz como hermanos y hermanas, en familia, no se tratan, no entienden todavía que TODO NO DEBE COSTAR ABSOLUTAMENTE NADA, ECONÓMICAMENTE HABLANDO, PORQUE TODO LO QUE PRODUCE LA TIERRA Y EL CIELO A NUESTRO ALREDEDOR, TODO CUANTO SURGE POR INSPIRACIÓN DE LA MENTE DEL HOMBRE Y DE LA MUJER ES AL FIN Y AL CABO UNA EMANACIÓN, UNA PROYECCIÓN, UN RESULTADO, UN DERIVADO, UN GESTO DE LA MANO DE DIOS, EL PADRE-MADRE DE LUZ Y VIDA INFINITA Y PRODIGIOSA QUE NOS CREÓ Y SIGUE CREANDO SIN MENGUA. Cuando los terrícolas comprendan esto, la pobreza, la miseria, el atraso, la ignorancia, el subdesarrollo y la desigualdad desaparecerán instantáneamente, esfumándose en un santiamén; las riquezas del planeta serán usadas para fines pacíficos, positivos, bionaturales, biodiversos, nobles y creadores; se multiplicará hasta la raíz cúbica la abundancia, la diversidad, lo valioso y sobresaliente a manos llenas e ilimitadamente; el amor divino reinará otra vez con fuerza y asombro. El adelanto social y espiritual que habrá entonces, cuando hayamos entendido a cabalidad que todo debe ser gratis (porque lo es en esencia, no lo duden, boten sus gafas), que todo debe servirse y recibirse con agrado, gratitud, eficiencia, inteligencia, imaginación y pulcritud, dejará muy atrás lo que la Humanidad ha hecho hasta ahora, bien o milagrosamente, a pesar de sus guerras, batallas, conflictos, rencillas, pugnas, crímenes, matanzas y desastres naturales, varios de los cuales seguramente fueron alentados y producidos por las mentes humanas. Todo es eco, reverberación, bumerán. Odio es ira.

Este pequeño escrito va dirigido tanto a los terrícolas como a los extraterrícolas que nos están ayudando a pasar las pruebas de fuerza con miras a dar el Salto Triple que nos llevará a la Nueva Era del Genio Aguador y su León de Oro. Desde este blog dirijo mi Llama Violeta para que algún día las nuevas generaciones que vinieron al mundo después de la Segunda Guerra Mundial reciban inspiración divina y se sientan impulsados a incursionar en los nuevos campos magnéticos que ya rodean al planeta y le están dando una nueva configuración astral y elemental para que se llenen de poder, sabiduría, valentía, lucidez, amor y misericordia y dirijan sus pasos en pos de una Nueva Aurora que pactará con el Altísimo y la Madre de Todas las Naciones, para que creen lo nuevo, lo genial y lo magistral, y vayan derechito al grano: la riqueza, el esplendor, la abundancia, el oro, el platino y la plata son más que nada una cuestión moral, mental, supramental y espiritual, que busca llegar con sus rayos a todas partes y en todas las direcciones, y cual sol cósmico envía su luz para que la claridad y el brillo electrifiquen y le den vida y sentido a cuanta célula, molécula, neurona, cromosoma, gen, átomo, nervio, filamento-hebra de luz de ADN y ARN surja aquí o allá. Por eso, no entiendo porqué no vivimos en paz y armonía, sin ver pueblos diezmados por el hambre, la sed y la sequía, degradándose, pudriéndose en la miseria, la nigromancia, la tiranía, el despotismo, el fanatismo fundamentalista y la enajenación. Debemos aprender a administrar la riqueza con sabiduría, pureza y osadía e imaginación. Insisto. Hay que ir al grano: ahí radica la esencia de la riqueza, su rayo y su poder. Su alquimia. El grano es la semilla, el sol, el origen del indestructible e ilimitado poder cósmico que cuentan los viejos mitos, las sagas, fábulas y leyendas. Cuando la Humanidad descubra su valor potencial multiplicará hasta el infinito lo valioso, magnífico y fecundo en la Naturaleza. Hará magia, pura magia, a lo Nicolás Flamel. Mientras no lo haga habrá oscuridad, dolor, y tampoco fiesta y alegría. ¡Pongamos en marcha la nueva trova auroral con guitarras eléctricas, violines y el resto de la orquesta!

Caracas, 22 de enero del 2009

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