jueves, 24 de octubre de 2013

Gracias a Dios. Vi et Virtute.


Om Namo Bhagavate.

Introducción. "Conciliar" es una palabra que me vino a la mente esta mañana poco antes de desayunar. Es mágica y tan importante porque ella también tiene que ver con el Estado de Gracia que tanta falta le hace a cada quien para purificarse internamente y ayudar a diseminar más amor, tolerancia, magnanimidad en este nuestro mundo carente de apertura y liberalidad en el buen sentido del término. "Conciliar" es poner a trabajar en equipo a los contrarios y llevarlos a la mesa de negociación y sacar de ellos su vi et virtute dormidos, el néctar escondido, el donaire, la nobleza, que a menudo se tapa, relega o reprime por miedo a la crítica y la desaprobación o los complejos. Sin embargo, si no fuera por la acción y el efecto de la "conciliación" y la profesión de diplomacia, aún más fina, sutil y acabada que la primera, estaríamos todavía en la Edad de Piedra o sometidos invariablemente a un oprobioso sistema nazi, totalitario o comunista, donde lo que prima es obedecer a ciegas lo que dictamina el Presidium o la Célula Madre déspota y tiránica.

Así que gracias a la intermediación de la parte venusina, mercurial y solar en Dios podemos vivir en regímenes más o menos democráticos y esperanzadores que nos enseñan que la fuerza bruta, los prejuicios, odios y resentimientos, las manías y malas costumbres no son las herramientas adecuadas para resolver los problemas que se nos presentan. Cuando se quiere analizar y sacarle provecho a una situación aberrante, cuando el juego está trancado y parece no haber salida o válvula de escape; por ejemplo, cuando un cáncer se presenta y parece no haber remedio o cura, el maestro, la maestra oculta y esotérica en alguna persona, providencialmente espiritual y profunda, entra al escenario o teatro de operaciones y mediante un acto de "conciliación" pacta con la Inteligencia Suprema, la Sabiduría Universal, para que se produzca -si está en ley- un cambio favorable, una mejoría o recuperación, que elimine el cáncer maligno, aquello que estaba paralizando el libre flujo de energía vital y cósmica. Por eso, los juegos, las adivinanzas y los acertijos son buenos en esencia porque pueden surgir, presentarse o haber probabilidades para que una situación se destranque, se libere de las condiciones que la tienen atrapada o trancada y cesen los nudos eléctricos y magnéticos que la tienen sofocada, estancada, deteriorándose.

Me acerqué al mundo de la diplomacia y la política muchos años atrás por varias razones muy bien sustentadas y lógicas. Por la vía materna, a raíz de una larga trayectoria en el campo de la política y la diplomacia brasilera o brasileña (hoy Palacio de Itamaraty, en Brasília) durante sucesivas generaciones, a partir del siglo XIX, comenzando por el almirante Joaquim Marques Lisboa, un héroe nacional de la marina, nombrado Marqués de Tamandaré (1807-1897), y el muy distinguido Consejero Miguel María Lisboa (1809-1881), Encargado de Negocios en Venezuela, quien abrió la Legación que posteriormente se convirtió en la Embajada del Brasil en Venezuela, y su hijo, Henrique Lisboa (1847-1920), también acreditado en Caracas, ambos en tiempos primero de la monarquía y luego de la república brasilera, era natural que como mi abuelo o vovó, el Ministro Plenipotenciario (Embajador) del Brasil en Caracas, Jerônymo de Avellar Figueira de Mello, acreditado durante su larga carrera en muchos países, entre esos Portugal, Italia, Polonia, Austria, Chile, Perú y Venezuela, entre 1934-1937, padre de mi mamá, Dona Thereza Lisboa Figueira de Mello, la cual al casarse en segundas nupcias con S.A.R. el Príncipe Nicolás de Hohenzollern-Sigmaringen, Príncipe de Rumanía, el 13 de julio de 1967, en la bella ciudad de Lausanne, Suiza, devino a su vez S.A.R., Princesa Thereza de Hohenzollern-Sigmaringen, Princesa de Rumanía, y quien durante toda su existencia cosmopolita, incluso tras casarse con mi padre, el brillante y genial comerciante y empresario, Andrés Boulton Pietri, en Caracas, el 2 de julio de 1936, girara socialmente alrededor de diplomáticos, nobles y aristócratas u hombres de negocios, yo terminara también incursionando en el campo de la diplomacia tanto en India e Indonesia como en Canadá (1976-1980). Pero en Montréal no pude proseguir mi carrera al serme sacado repentinamente del juego político por el Ministerio de Relaciones Exteriores mediante tretas, artimañas, chantajes, intrigas, guisos y malediciencias sin fundamento alguno aunque luego el Ministerio se excusara y me reabriera las puertas. Pero ya era tarde. De Montréal pasé a Boulder, Colorado, donde viví un tiempo, construí una casita con vitrales maravillosos, reescribí y publiqué mi segundo libro sobre Astrología ("The Wisdom of Sidereal Astrology") y regresé a Caracas, en 1981, curado de esa mala experiencia, aunque sé que posiblemente un día vuelva a la carrera. Ahora Venezuela es uno de los países peor representados a nivel diplomático, nadie en su sano juicio se involucraría ahí. Es lamentable nuestro récord en ese sector tan sensible de la geopolítica. Así que por ambos lados heredé el gusto por la política, la diplomacia o el servicio diplomático, el emprendimiento osado y el apego a ciertas tradiciones nobles o aristocráticas que hoy hacen tanta falta porque la vulgaridad a nada bueno y lustroso conduce. Por la Gracia de Dios quienes hemos ocupado altos cargos en el pasado archimilenario por razones de kharma y dharma debemos servir con amor y luz a la Humanidad y en cada encarnación tratar de corregir las faltas cometidas y avanzar unos cuantos kilómetros más en la banda ancha y wifi.

Ahora bien, una aclaratoria para las personas que encarnan en una familia: ellas heredan por un lado las propiedades materiales y espirituales de la familia donde nacen y por otro lado tienen su propio árbol genealógico astral que les viene por el tipo de ÂKS cósmico al que pertenecen desde un inicio. Eso explica algunas de las particularidades que heredamos que parecen no tener ninguna explicación a primera vista y no tienen respuesta aparentemente si tan sólo nos dejamos llevar por los rasgos y las condiciones heredadas de nuestros padres y antepasados consanguíneos. La verdad oculta es que las características heredadas a través de la reencarnación son mucho más influyentes y profundas de lo que nos puede contar la medicina tradicional y la genética convencional las cuales se entremezclan con los rasgos y las características venidas del ancestro familiar. El arte de la interpretación consiste en tomar en cuenta los dos "canales" o dos "vías", que no deben autoexcluirse necesariamente, pero en reconocer que el alma es inmortal, posee memoria atómica, y cuando llega el momento de reencarnar, previo acuerdo con el Tribunal del Kharma y nuestros guías astrales privados, escoge un cuerpo en particular con sus rasgos personales, trazos, fisionomías y facciones exclusivas tanto materiales como espirituales para continuar su misión de vida. Lo que hace el alma es adaptarse al nuevo cuerpo o envoltura adquirida y engancharle su historia particular que puede ser antiquísima o no tanto. Mientras más vieja y experimentada es un alma más cargas e historias cósmicas le traspasará a la carne de huesos compuestos donde se residenciará por un tiempo. La sabiduría, como ya lo expliqué, consiste en conciliar, unir, yuxtaponer, conjugar las dos "vías". La yoga y el chamanismo pueden iluminar este recorrido, esta aventura. Nihil sine Deo. Tradición y Revolución.

Gracias a Dios
que fuimos creados por la Gracia Divina
gracias a Dios
que tenemos varios ojos para ver
varios oídos para escuchar
dos fosas nasales
para oler mejor
dos cerebros para entender más
dos mandíbulas
para masticar mejor
dos labios
para besar más
dos manos y dos pies
para llegar más fácilmente a los extremos
para abrazar mejor y caminar más
dos riñones para mear mejor
dos pulmones para inhalar y exhalar
dos ventrículos para no caernos de culo
dos tibias dos peronés
dos sexos uno fuera y otro dentro
un nacimiento por el sexo y otro por el espíritu
dos de casi todo
para captar mejor los mensajes del Todo
y devolverle a Dios lo que nos dio
por obra y gracia del Espíritu Santo
porque no hay grande sin chico
no hay alto sin bajo
y pecado sin perdón absoluto.
Demos gracias a Dios
que su india nos entregó su coño
y Mr. Músculo nos empolvó y limpió.

Doy gracias a Dios
por todos los beneficios y prebendas
todos los regalos y todas las maravillas
que nos da sin egoísmo y avaricia
sin pensar en zancadillas y tirones de oreja
presto siempre a ser gracioso y graciosa
según el género que se le acepte
por lo tanto doy gracias a Dios
por su infinita gracia y sentido cómico de la vida
por Su vida entre nosotros y nosotras
sin miramientos ni pequeñeces de ninguna especie
atento y atenta
a que cada gracia nuestra sea portadora de salud mental
y mucho humus para que comamos a gusto
con gesto fraternal
y nos curemos rápidamente
doy gracias a Dios
por el sol y todas las estrellas
que nos cubren de luz y vigor
por todos los favores causados y ocasionados
sabiendo que sin Dios no hay vida
ni maravilla
aunque por ser ateos lo neguemos
y por ser creyentes lo aplaudamos.

Gracias a Dios
que es inteligente compartir con todos y todas
Su fraternidad y Su amistado del solar principado
Él que nos dio la Dualidad para comprender mejor la Unidad
que reúne y todo lo combina
sin dejar nada por fuera
porque todo hace falta
hasta lo inícuo y pútrido
el gusano y nuestro ano
y para que escojamos mejor la próxima vez
qué misal vamos a memorizar
y no nos lamentemos tanto
porque Dios lo mezcla y lo sirve todo
en bandeja de plata servida con cubiertos de oro
y deja que todos los hombres y todas las mujeres
sacien su hambre y sed.
Cada boca es suya y cada risa es suya.

Él es la antesala y el salón para congregar a las almas
confundidas u organizadas
pues en este pedazo de cielo X
hay lugar para todos y todas
somos criaturas del Gran Cañón del Gran Padre de Luz y la Gran Madre de Luz
sin esta Dualidades no somos nada
ni siquiera podemos emerger de la oscuridad y devenir centellas
sin Ellas no podemos existir
a menos que pataleemos y seamos ingratos
como chiquillos malcriados
que lloran por llorar y ríen por reir
y gracias a Dios por esto último
así que le pido a mis correligionarios de la Tierra
me hagan el favor de no olvidarse
de sus orígenes sidéreos y cubrirse las espaldas
para que nadie ose quitarles la gracia
de ser del Ser Supremo una y otra vez
hasta que cumplamos con todas las rondas teosóficas.

Gracias Dios mío que estás ahí y nos puedes oir
incluso en nuestras desgracias
todas pasajeras por supuesto
hasta que le encontremos la vuelta
con mucha gracia soltura pericia
a las menudencias que convertimos en telenovelas.

A Dios gracias
porque le gustan los magos y las magas
los brujos y las brujas
los bienaventurados y las beneméritas
pues no entiende cómo a los terrícolas
le complacen las persecuciones y matanzas a quemarropa.
¿Será que no saben del siglo genocida del siglo XX?
A Dios gracias que no es un X.
Un San Andrés crucificado por sus creencias.
Aga Shalum Farunque.

Gracias a Dios
que se inventó por medio del arte de la diplomacia
la conciliación y el arreglo simpático entre opuestos
para que cunda la sensatez y se le dé paso a la tolerancia y la paciencia
-el ecuménico sentido común del que viven eucarísticos y evolucionados.

Caracas, 23-24 de octubre de 2013

1 comentario:

Lola Sancho Pérez dijo...

Las onomatopeyas no existen en el latín, que,por cierto, es una lengua muerta.
... ¡Que vaya bien!.